Dos entrevistas a Sergi Puertas

Me llegan dos entrevistas descojonantes grabadas a Sergi Puertas, el autor de Subnormal (El Cobre) y Cómo destruir ángeles (Cahoba), novelas más que recomendables para seguidores del underground. La primera entrevista la tenéis en el perfil de Varaneurótika en Dailymotion, y la segunda la pongo aquí directamente:

Dos años mareando con este blog

Que sí, que ya van dos años haciendo el subnormal en internet. Ya me lo decían mis padres, que esa carrera no me serviría para nada.

Víctima del hastío de mí mismo, compendio las diez entradas que me parecen más interesantes entre la multitud inabarcable de memeces que he pergeñado. Por orden cronológico relativo a los últimos doce meses:

Monografía: Arthur Machen

Tolkien y Lewis, tal día como hoy

Las veintiséis palabras según Dolgopolsky

Entrevista exclusiva del Proyecto Seléucida a Joe Haldeman

Cómo no hay que escribir, I: Presentación

Entrevista del Proyecto Seléucida a Sergi Puertas

Entrevista de este blog a Robert Lozinski, autor de la novela La ruleta chechena

Entre Aldous Huxley y Richard Matheson

Defensa de la literatura griega en lengua española

Consejos para escritores, gentileza de Mamet

Foto de familia

Resumiendo el año, me saco una foto con los cuatro libros publicados en 2008, sea como agente literario sea como agente-traductor de griego moderno: El desorden, de Juan Carlos Girauta (Belacqua); Viaje con Venus, de Ánguelos Terzakis (Rey Lear); Cómo destruir ángeles, de Sergi Puertas (Cahoba); y La ruleta chechena, de Robert Lozinski (Rey Lear).

Hoy se pone a la venta La ruleta chechena, de Robert Lozinski

La cuarta novela de este blog-agencia literaria ya está en librerías: La ruleta chechena, de Robert Lozinski (Rey Lear, dos imágenes en Flickr). Las tres anteriores son: El desorden, de Juan Carlos Girauta (Belacqua); Viaje con Venus, de Ánguelos Terzakis (Rey Lear); y Cómo destruir ángeles, de Sergi Puertas (Cahoba).

Por tanto, retiro el pdf con las primeras páginas. Ha tenido 96 lecturas en 108 días, lo que arroja una media de 0’88 al día.

Mañana publicaré la entrevista que he hecho al autor por vía digital.

Entrevista del Proyecto Seléucida a Sergi Puertas

El Proyecto Seléucida entrevista a Sergi Puertas en ocasión de la publicación de su novela Cómo destruir ángeles (editorial Cahoba), cuyo agente literario es un servidor.

Pregunta: Ésta es tu cuarta novela después de Porque sí, Subnormal y Mindundi. Han pasado tres años. ¿Es más madura? ¿Algo similar a las anteriores? ¿O más bien una transición hacia algo nuevo que está por llegar?

Respuesta: Es en parte un experimento personal para ver hasta dónde llego tirando de lo que voy hilvanando, para descubrir si aún soy capaz de sorprender y de sorprenderme. Normalmente me pauto mucho, y hay por ahí algún amiguete y lector que lleva años diciéndome que me suelte, que mi mandanga resulta más interesante cuando me desvinculo de la trama y comienzo a largar. El argumento para mí es importante, a eso no he querido renunciar, pero me he dado más libertad que nunca y me he permitido ser un poco más payaso y un poco más gamberro. Es algo que no había hecho nunca y no descarto volver a hacerlo, pero en este sentido el libro es bastante distinto a todo cuanto he escrito, y también a las cosas que tengo a medio parir.

P.: ¿De dónde viene el título Cómo destruir ángeles?

R.: De un disco de Coil. El propio título es un poco como la música que hacen, siempre me ha gustado aunque no tenga claro qué quiere decir, pero por algún motivo se me quedó clavado ahí. Un buen día terminé esta novela y se me ocurrió que pegaba, que ahí había destrucción, que en algún momento los protagonistas habían sido puros, o al menos esa podía ser una de las conclusiones. Suena un poco solemne, especialmente teniendo en cuenta que luego el libro es más bien canalla, pero en ciertos aspectos está en las antípodas de lo cómico y me dio por hacer hincapié en eso, yo qué sé.

P.: Algunos dicen que eres el representante más fetén de la Barcelona underground.

R.: Representar no sé qué representaré, ni tampoco conozco esa Barcelona, pero underground lo soy un rato y la verdad es que jode. Porque claro, lo que de verdad me gustaría a mí es tener un montonazo de lectores, y de paso ganarme unos dinerillos con esto, pero mestoy pegando una jartá de pasar hambre.

P.: Te considero un especialista en mezclar, de modo muy hábil, el retrato piadoso del perdedor con la explotación máxima del frikismo que presenta tal figura arquetípica. ¿Recoges, en cierto sentido, el testigo dejado por Don DeLillo en la novela Ruido de fondo?

R.: Para nada. DeLillo es un escritorazo como la copa de un pino, pero él va por lo poético, por lo barroco, es un creador de atmósferas. La atmósfera a mí me importa mucho, pero tiendo a tirar únicamente de hechos y de monólogo interno, ahí es donde trato de crearlas, mediante el conflicto y la acción. Y supongo que será cierto que hay algo de friki y de perdedor en mis personajes, pero eso es porque creo firmemente que a cierto nivel todo el mundo está abollao, que bien lo que se dice bien de la cabeza no está nadie. Perder estamos todos perdiendo, por si no se había usted dado cuenta. El que se atreva a negarlo que se dé antes una vuelta por los geriátricos y los cementerios.

P.: Llegado este punto de tu carrera, ¿piensas que la industria editorial es una porquería? ¿Crees que el ciudadano medio se está volviendo más y más idiota? ¿O crees que quienes sostienen este tipo de afirmaciones no son más que fracasados que delegan culpas para no tener que encarar su posible ineptitud?

R.: Sí a todo.

Pregunta a todos los lectores de este blog

El pasado 31 de diciembre entregué los primeros Premios Seléucidas. Este año no va a ser menos. Ya estoy confeccionando la lista.

Se plantea un problema de objetividad. Como agente o traductor, en diciembre ya tendré cuatro libros en el mercado. Cronológicamente: El desorden, de Juan Carlos Girauta (Belacqua, febrero de 2008); Viaje con Venus, de Ánguelos Terzakis (Rey Lear, septiembre de 2008); Cómo destruir ángeles, de Sergi Puertas (Cahoba, octubre de 2008); y La ruleta chechena, de Robert Lozinski (Rey Lear, noviembre de 2008). ¿Sería correcto que premiara a alguno de ellos? Alguien podría decir que incurriría en nepotismo solipsista, pero no es menos cierto que me he dejado la piel en esto. He trabajado tanto como cualquier otro agente o traductor. Sin ir más lejos, con la novela griega he sudado sangre, literalmente, y de hecho he perdido dinero por una jugada que una mala editora y pésima persona me hizo (puedo recuperar el dinero si el libro se vende bien, por supuesto). Y naturalmente, al margen de mi trabajo, creo de todo corazón que estas novelas pueden recibir premios en virtud de su calidad literaria. Poco tienen que envidiar cualitativamente a otras candidatas que se hayan puesto a la venta en 2008.

Espero vuestra opinión, en público o en privado.

Y el Proyecto Seléucida cumple un año

Tal día como hoy de 2007, el Proyecto Seléucida se puso en marcha. Después de madurar la idea, mi amigo informático y yo decidimos abrir camino con un blog que fuera, al mismo tiempo, agencia literaria; o, de otro modo, una agencia que fuera un blog. Una innovación arriesgada, pero funciona: en febrero de 2008 publicamos El desorden, de Juan Carlos Girauta, en Belacqua (Grupo Norma para América), y en mayo saldrá Cómo destruir ángeles, de Sergi Puertas, en Cahoba.

La chispa del proyecto saltó cuando vi la forma en que diversos profesionales del sector, sea cual sea el trabajo que desempeñen, tratan a los autores desconocidos: pueden tardar seis meses en decirles si sus novelas les interesan, suponiendo que terminen contestándoles. Por eso me propuse cambiar el mecanismo y contestar en una semana. Siempre. El tiempo es precioso, y no quiero que nadie lo pierda por mí.

Así, este año hemos resistido los embates de la basura literaria con vuestra ayuda, sin olvidar elementos frikis imprescindibles como Godzilla o Carnosaur. Os estamos infinitamente agradecidos por vuestra paciencia, y como recapitulación formularé la lista de las que han sido, en mi opinión, las entradas más interesantes que he escrito, al margen de lo que diga el sistema automático de medición de popularidad que se refleja en la barra lateral. Por orden cronológico natural:

Flores para Algernon, de Daniel Keyes

La fricada de la semana (IV): origen etimológico de la palabra ‘friki’

Acerca de Nocilla Dream, de Agustín Fernández Mallo

Blade Runner: The Final Cut, en el Festival de Cine Fantástico de Sitges

De Bram Stoker a Richard Matheson

La tarea del crítico

La imagen como principio: de Mary Shelley a C.S. Lewis

El hígado y el bazo: de Baudelaire a Benjamin pasando por Kipling

Lengua de cultura y lengua global

Reformulación de la lista de las diez peores novelas del milenio en lengua española

Además, os comunico que estamos actualizando el blog a la última versión de WordPress. Lleva tiempo, pero esperamos terminar antes de la segunda quincena de mayo. Si observáis algún problema, seguramente se deba a eso.

Recomendaciones literarias para el verano 2007

¿Hartos de bazofia literaria? ¿Que no sabéis qué leer mientras os agostáis en la playa o los mosquitos os devoran en la montaña? Aquí tenéis un resumen de lo que he recomendado hasta ahora. Pongo epígrafes improvisados para orientar mínimamente:

Biografía sexual: Proust enamorado, de William C. Carter (Belacqua)

Ciencia ficción con alienígenas hostiles: El juego de Ender, de Orson Scott Card (Punto de Lectura)

Ciencia ficción espacial: Solaris, de Stanislaw Lem

Ciencia ficción terrícola: Flores para Algernon, de Daniel Keyes

Cuentos: Relatos, de Henryk Sienkiewicz (Cátedra)

De uno de nuestros autores: Subnormal, de Sergi Puertas (El Cobre)

Distopía: Negro, de Olivier Pauvert (Mondadori)

Epistolar: De Profundis, de Oscar Wilde (Siruela)

Novela biográfica: El soldado de porcelana, de Horacio Vázquez-Rial (Roca)

Novela china corta: Triste vida, de Chi Li (Belacqua)

Novela corta rara: Navidad y Matanza, de Carlos Labbé (Periférica)

Novela histórica atípica: El corzo herido de muerte, de Antonio Priante (Cahoba)

Policíaca rara: Bajo los vientos de Neptuno, de Fred Vargas (Siruela)

Policíaca clásica: Los minutos negros, de Martín Solares (Mondadori)

Cuidado con las medusas y la literatura de aeropuerto.