Kresley Cole se declara vampira y anuncia su boda con un licántropo

Kresley Cole, la reina de la novela romántica paranormal, ha revelado que la fuente de inspiración para escribir sus novelas de amor entre vampiros y licántropos es su propia vida personal.

“Ya es hora de que los vampiros salgamos del ataúd, igual que los gays salen del armario. Viene a ser lo mismo, ¿no?”, manifestó en la rueda de prensa.

Con estas sorprendentes declaraciones, las lectoras de la “vampira jamona” (como se la llama en algunos blogs de descerebrados) ven satisfecha la pregunta principal que tanto las había atormentado: ¿Cómo era posible una imaginación tan vívida y realista a la hora de narrar los devaneos à trois de vampiros, licántropos y valquirias?

“No es fácil ser vampira y llevar una vida alternativa en un mundo dominado por el capitalismo y los neocon”, dijo para luego añadir: “Mi prometido es un licántropo del Partido Republicano; es decir, un neolicón. Pero no fuma. Creo que el amor rompe muchas barreras. Incluso mis amigas valquirias están de acuerdo conmigo en que es hora de dar un paso adelante tanto en el matrimonio como en la lucha contra el cambio climático. Es innegable que los no-muertos calentamos menos porque estamos muy fríos”, adujo sin que nadie le hubiera preguntado nada.

Antes de dar por finalizado el encuentro con los periodistas, agradeció el apoyo recibido por su editor anglosajón, así como los buenos deseos manifestados desde la editorial del Grupo Planeta que la publica en España, convenientemente llamada Esencia.

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Siempre se puede empeorar

Uno sospecha que ciertos mensajes con novedades indeseables de la editorial Esencia le llegan porque un sujeto desequilibrado que trabaja en el Grupo Planeta, y que me odia hasta el punto de insultarme en privado, ha pasado a las responsables de prensa mi correo electrónico en este blog (público, por otro lado, en la pestaña superior de “Quiénes somos y qué hacemos”). Lejos de interpretarlo como un intento más de sabotaje, me ha hecho un favor porque estoy al corriente de la pseudoliteratura más descojonante que hay en el mercado. Por ejemplo, otro desquiciamiento de Kresley Cole (y está buenorra la tía) catalogado como “Romántica paranormal”. Del segundo adjetivo no cabe duda. La novela es Hambre de ti y la sinopsis, absolutamente hilarante y llena de puntos suspensivos puestos con el culo, va como sigue (negritas mías):

“Desde que sus hermanos lo convirtieron en vampiro en contra de su voluntad [luego hablan de los valores familiares, para que te fíes], Sebastian Wroth ha vivido aislado y consumido por el rencor. Su vida no tiene ya ningún sentido, y su único y verdadero anhelo es morir… hasta que Kaderin, una exquisita valquiria [¿¿perdón??], entra en su castillo con la intención de asesinarlo.

Una criatura despreciable le arrebató a Kaderin lo que más quería en la vida. Para superar el dolor, ha conseguido eliminar de raíz todas sus emociones; sin embargo, su odio hacia la horda de los vampiros aumenta cada día que pasa. Su sed de venganza pretende acabar con todos ellos, pero la presencia de Wroth consigue despertar en su frío corazón sentimientos muy apasionados… [uau, qué fuerte… … un momento… … que pongo… … más… puntos sus… pensivos… …]

¿Qué hará si debe elegir entre recuperar a su familia y conservar el amor de Sebastian? [no sé, y casi que prefiero no imaginármelo]

Cada día estoy más convencido de que alguien debería escribir una tesis doctoral acerca de lo más sórdido de la literarura de aeropuerto. En cualquier facultad de Filología se aceptaría sin dudar. Y es más, ahora que puedo, gozaría lo que no está escrito dirigiéndola o formando parte del tribunal.

Vampiros y licántropos para parar un tren

Arrastrándome sinuosamente por ciertas librerías, descubrí Sed de amor, de una tal Kresley Cole (aviso para estudiosos y practicantes del extreme-kitsch: Planeta ha puesto un tío cachas y un lobo en la cubierta). Después de llegar a casa sangrando por los ojos, lo busqué en internet. Copio y pego la sinopsis del Caserío Me Fío, también conocido como la Casa del Libro (las negritas son mías, como decía Rocco Siffredi):

Sed de amor es el primer volumen de la serie > [¿qué coño hace este signo aquí?]. Una historia de amor muy sexy con escenas de seducción muy explícitas y de temática paranormal. [Uau, qué fuerte, ¿no?]
Es inútil luchar contra el destino. [Ah, ¿de verdad?]
Tras años de cautiverio en manos de los vampiros, Lachlain MacRieve, el jefe del clan licántropo, no puede creerse [yo tampoco] que la compañera a la que lleva siglos esperando pertenezca a la raza que más odia, la de los vampiros. Emmaline Troy viaja a Europa para tratar de resolver el misterio que envuelve la muerte de sus padres, pero un hombre-lobo furioso la reclama para sí [lo normal con la de inmigrantes que hay] y la arrastra hasta Escocia. Sin embargo, sus más oscuros deseos acaban materializándose en el sensual cuerpo de Lachlain. ¿Podrá el odio transformarse en amor?”

Cualquier persona normal iría a Escocia por whisky Laphroaig o para ver jugar al Dundee United, no por motivos vampíricos o licantrópicos. Pero al margen de eso, me pregunto dos cosas:

1. ¿Es el argumento de Underworld mera coincidencia?

2. ¿Por qué la vampira buenorra de dicha película se llama Selene (‘luna’ en griego), nombre más propio de una mujer loba? Lo digo sin segundas. Ni terceras.