Dos años mareando con este blog

Que sí, que ya van dos años haciendo el subnormal en internet. Ya me lo decían mis padres, que esa carrera no me serviría para nada.

Víctima del hastío de mí mismo, compendio las diez entradas que me parecen más interesantes entre la multitud inabarcable de memeces que he pergeñado. Por orden cronológico relativo a los últimos doce meses:

Monografía: Arthur Machen

Tolkien y Lewis, tal día como hoy

Las veintiséis palabras según Dolgopolsky

Entrevista exclusiva del Proyecto Seléucida a Joe Haldeman

Cómo no hay que escribir, I: Presentación

Entrevista del Proyecto Seléucida a Sergi Puertas

Entrevista de este blog a Robert Lozinski, autor de la novela La ruleta chechena

Entre Aldous Huxley y Richard Matheson

Defensa de la literatura griega en lengua española

Consejos para escritores, gentileza de Mamet

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Las veintiséis palabras según Dolgopolsky

Continúo la entrada de la semana pasada.

Aharon B. Dolgopolsky, uno de los máximos especialistas en nostrático (la supuesta lengua común a casi todas las lenguas del mundo), se puso a darle al coco y llegó a la conclusión de que, en cualquier lengua, hay veintiséis palabras que muy difícilmente ceden ante el empuje de otra lengua. Es decir, no son susceptibles de préstamo ni de colonización. Son el último reducto. No me preguntéis cómo confeccionó dicha lista. Me lo imagino, pero no estoy seguro.

La lista, por orden de mayor a menor resistencia, es:

“Yo”/“me”, “dos”/“par”, “tú”, “qué”/“quién”, “lengua”, “nombre”, “ojo”, “corazón”, “diente”, “no”, “uña”, “llanto”, “agua”, “muerte”, “luna”, “mano”, “noche”, “sangre”, “cuerno”, “lleno”, “sol”, “oreja”, “sal”.

A grandes rasgos, observamos que nueve palabras se refieren a elementos orgánicos presentes en los mamíferos, cinco son pronombres, dos se refieren a los astros más influyentes sobre la Tierra y diecisiete son substantivos. Sólo hay un caso claramente oblicuo, y ni un verbo.