Fallo los Premios Seléucidas 2009

Un año más, un jurado compuesto por el abajo firmante (es un decir) falla los premios literarios de este blog. Os recuerdo que tienen que ser novedades en la medida de lo posible, y el gran problema es que no caen tantas en mis manos. Además, en dos categorías el autor tiene que estar vivo: en la de Litteraturæ Magister (dado a uno de los grandes que nunca recibirá el Nobel) y en la de Mejor Autor. En el resto de casos, los escritores pueden estar esperándonos en los Campos Elíseos.

Por otro lado, el premio de este año es una foto que me costó lo suyo:

[Evidencia científica irrefutable de que los mamíferos leen, literalmente, cualquier cosa.]

Así, hecho ya el trabajo de campo, paso a dar la lista:

Litteraturæ Magister por toda una vida literaria: J.D. Salinger (Nueva York, 1919)

Mejor Autor: Christine Arnothy, por Tengo quince años y no quiero morir (Barril & Barral)

Mejor Compendio de Cuentos: Relatos de Kolimá II, de Varlam Shalámov (Minúscula)

Mejor Editorial: Galaxia Gutenberg

Mejor Novela: Los días contados, de Miklós Bánffy (Libros del Asteroide)

Mejor Otro: Nostalgia de Charlie Parker, de Robert George Reisner (Global Rhythm Press)

Mejor Traducción: Xavier Roca-Ferrer, por El viaje de Shakespeare, de Léon Daudet (Barril & Barral)

Mejor Volumen: El rival de Prometeo, de varios autores (Impedimenta)

Premios Seléucidas 2009 a la Decadencia

Cubierta Más Espantosa: El amante, de Nicole Jordan (Esencia, Grupo Planeta)

Novela Más Impresentable: La mano de Fátima, de Ildefonso Falcones (Grijalbo)

Peor Frase Publicitaria: “El más exacto rigor histórico, talento narrativo y poder de la autora como creadora de atmósferas prenderán la atención del lector para conducirlo sin pausa hasta el final. Una excelente novela”, por José Saramago en La casa de los siete pecados, de Mari Pau Domínguez (Grijalbo)

Accésit al Desastre Estético Más Lamentable: Mapa de los sonidos de Tokio, de Isabel Coixet (Tusquets)

Recomendaciones literarias para Navidad 2009 y Reyes 2010

O Papá Noel, o Mamá Noel ligera de ropa, o lo que uno quiera. La cuestión es que se regalen libros. Compendio las reseñas positivas de los últimos meses:

Clasicazo flipante: El festín de Babette, de Isak Dinesen (Nórdica)

Clásico ruso: Un héroe de nuestro tiempo, de Mijaíl Lérmontov (Nórdica)

En lengua catalana: Narrativa catalana de l’exili, de varios autores (Galaxia Gutenberg)

Humor: Piccadilly Jim, de P.G. Wodehouse (Anagrama)

Inédita hasta la fecha: El solterón, de Adalbert Stifter (Impedimenta)

La base de la serie televisiva: Flashforward, de Robert J. Sawyer (La Factoría de Ideas)

Literatura acerca de autómatas: El rival de Prometeo, de varios autores (Impedimenta)

Los almogávares bajo un punto de vista griego: Roger de Flor, de Kostas Kyriazís (Plataforma)

Maravilla japonesa: El cortador de cañas, de Junichiro Tanizaki (Siruela)

Memorias en Hungría durante la 2ª Guerra Mundial: Tengo quince años y no quiero morir, de Christine Arnothy (Barril & Barral)

Novela con protagonista ilustre: El viaje de Shakespeare, de Léon Daudet (Barril & Barral)

Obra primeriza: Basil Howe, de G.K. Chesterton (El Olivo Azul)

Otra inédita hasta la fecha: El sendero en el bosque, de Adalbert Stifter (Impedimenta)

Oscuridad refinada: Los anillos de Saturno, de W.G. Sebald (Anagrama)

Promesa de la novela: Señales que precederán al fin del mundo, de Yuri Herrera (Periférica)

Reedición: El soldado de porcelana, de Horacio Vázquez-Rial (Verticales)

Relatos: Ruleta rusa y otros cuentos, de Pere Calders (Anagrama)

Autómatas

Aviso: por motivos informáticos, escribo el griego antiguo sin espíritus.

Mientras reseñaba El rival de Prometeo, compendio magistral de textos publicado por la editorial Impedimenta acerca de los autómatas, recordé cierto desajuste filológico entre Aristóteles y los filólogos modernos. Iré por partes.

En el libro segundo de la Física explica el Estagirita la distinción entre suerte (‘τύχη’, ‘týche’ en transcripción y ‘fortuna’ en lengua latina) y casualidad (‘αυτόματον’, ‘automatum’ en adaptación de neutro griego a neutro latino y ‘casus’ en lengua latina). Ambas son causas accidentales. Todo lo que sucede por suerte sucede por casualidad, pero no a la inversa, de modo que la suerte es, por decirlo así, un subconjunto de la casualidad. Hay suerte cuando hay intención. Por ejemplo, en los juegos de azar, porque uno quiere ganar. O cuando vamos a usar como puente un árbol casualmente caído sobre las dos orillas de un riachuelo, decimos que por suerte o afortunadamente nos es útil.

La palabra española ‘autómata’, la catalana ‘autòmat’ y la inglesa ‘automata’, pues, vienen del plural neutro de la adaptación latina ‘automatum’ (igual que la latina ‘curricula’ es el plural neutro del singular ‘curriculum’). Mas ¿qué ocurre con la etimología?

Es comúnmente aceptado que, en griego antiguo, el adjetivo ‘αυτόματος’ viene del pronombre y adjetivo ‘αυτός’ (‘el mismo’, ‘el propio’) más una forma derivada del verbo ‘μαίομαι’ (transcripción española ‘máiomai’: ‘procurar’, ‘buscar’). Así, según la interpretación oficial, el significado de ‘autómata’ es ‘que se mueve por sí mismo’, sin referencias a la finalidad.

Luego está la versión de Aristóteles, muy curiosa. Según su opinión (en 197b18-32), la segunda parte no es correcta porque ‘μάτος’ viene del adverbio ‘μάτην’ (léase ‘maten’), que significa ‘en vano’. Así, ‘autómata’ significaría ‘por sí mismo y sin finalidad’, o sea, ‘espontáneo’.

Personalmente, aunque el juicio de Aristóteles sea el de un hablante natural de la lengua y parezca así tener más autoridad, estoy con los filólogos modernos.

El rival de Prometeo, de varios autores

Y se hizo la luz, y la Impedimenta de Enrique Redel publicó un volumen alucinógeno a cargo de las editoras Marta Peirano y Sonia Bueno.

El rival de Prometeo. Vidas de autómatas ilustres compendia textos que tienen como nexo común las máquinas y, más específicamente, los autómatas. Confieso que este libro me evoca la sala del Parque de Atracciones del Tibidabo dedicada a los autómatas, lugar que siempre me provoca cierta incomodidad turbadora que se mezcla indeleblemente con el olor del azúcar quemado.

La estructura rapsódica de la obra culmina con una cuarta parte inspirada en J.F. Sebastian, el diseñador genético de Blade Runner que paga cara su colaboración con los replicantes. Pero en vano me alargaría. Más adelante comentaré los posibles orígenes etimológicos del término ‘autómata’. Ahora mejor que os remita a la ficha del libro, mucho más completa por sí misma que cualquier explicación mía.

Impedimenta presentará esta tarde un libro en Madrid

Esta tarde, a las 19h y en Medialab-Prado (calle Alameda 15), Enrique Redel (fundador de Impedimenta), Juan Carrete (Medialab) y Marta Peirano (editora) presentarán el volumen El rival de Prometeo, subtitulado Vidas de autómatas ilustres.