Entrevista de Noir Nation a Juan Carlos Girauta por la publicación de El desorden

Eddie Vega, el editor de la revista estadounidense Noir Nation, ha entrevistado a Juan Carlos Girauta a propósito de su novela negra El desorden, publicada en formato electrónico tanto en español como en inglés (Disorder) por la editorial singapurense Monsoon Books (página de la editorial en Facebook por si le queréis dar al “Me gusta”). La novela está disponible en muchas tiendas, entre ellas la Amazon española para Kindle y Feedbooks para iPad y otros soportes.

Por su parte, Noir Nation aparece periódicamente en formato digital y de pago en Amazon y otras librerías, y contiene no sólo entrevistas y reseñas sino también relatos del género. Aquí el primer número para Kindle y el segundo para otros aparatos. Esta entrevista aparecerá en inglés en el tercer número.

Noir Nation: ¿Cuándo te diste cuenta de que eras un escritor? ¿Cómo fue el proceso de descubrimiento?

Siempre he tenido una tendencia muy marcada por la escritura. Entré en la Universidad de Barcelona a estudiar Derecho, pero pronto me di cuenta de que habría preferido estudiar la carrera que a la sazón se llamaba Filosofía y Letras. Sin embargo, terminé Derecho para tener la seguridad de que podría ejercer de abogado sin dejar de lado la posibilidad de convertirme, a más largo plazo, en escritor.

Noir Nation: En la foto del libro adoptas la pose que en Nueva York llamamos “Bronx Cheer”. ¿Lo hiciste sin intención alguna o querías transmitir algo?

¡Jajaja! No tenía noticia del Bronx Cheer. Era más bien una pose para romper la monotonía que conllevan las sesiones fotográficas siempre que no seas modelo y te paguen por ellas.

Girauta ByN

Noir Nation: Háblanos de El desorden.

Trata de un asesino que, asiéndose al recuerdo de alguien que ni siquiera existe, busca el sentido de la culpa, un arrepentimento del que no es capaz. Mientras, en primera persona, el personaje principal recuerda sus crímenes, filosofa, identifica su huidiza identidad con la ciudad de Barcelona y se burla del extraño prestigio que ha conseguido. Ha despertado la fascinación en algunos círculos y contempla con cierto estupor la teoría que un periodista ha puesto en circulación sobre él. El punto de inflexión de la historia se sitúa en Viena, en la casa-museo de Freud. Hasta ahí puedo contar.

Noir Nation: El libro apareció tanto en inglés como en español. ¿Colaboraste con el traductor, Ian Goldring? ¿Había algo que estuviera más allá de la traducción?

No creo que haya nada que no se pueda traducir cuando estamos manejando lenguas vivas y de fuerte tradición literaria como la española y la inglesa. La traducción de Ian es muy fiel al original y mantiene el espíritu de la letra perfectamente. No colaboré con él porque dejo todos esos asuntos en manos de mi agente literario, un Doctor en Filosofía y traductor de griego moderno que vive en Singapur (@Seleucus en Twitter).

Noir Nation: La novela contiene muchas referencias a la cultura pop (a la actriz Sharon Stone, por ejemplo) pero también a gigantes literarios como Borges. ¿Cómo lo hiciste para que tales referencias tirasen del texto?

Mi conciencia literaria, por llamarla así, es una mezcla de elementos que, al culminar en el Postmodernismo, me permiten incorporar referencias de la cultura pop en la cual me formé durante mi adolescencia en los años 70, justamente cuando la dictadura franquista agonizaba en España. No por casualidad mis grupos preferidos siguen siendo Genesis y, por supuesto, The Beatles. He intentado que mis referencias literarias, musicales, artísticas en definitiva, estén presentes en la novela de modo substancial, no accidental. Espero haberlo conseguido.

Noir Nation: La cubierta tiene un aire muy minimalista. ¿Cómo terminasteis en ese diseño?

La cubierta la ideó el diseñador gráfico que colabora con mi agente literario. Pensó que una mancha de sangre carmesí quedaría bien sobre un fondo rojo. Al fin y al cabo, en el centro de la historia están el asesinato y su irreversibilidad. Su mancha imborrable.

El desorden-cover

Noir Nation: ¿Cómo fue el proceso creativo de la novela?

No sé si se deben revelar estas cosas, pero adelante. La historia de Viena fue escrita primero. Luego ocupó su lugar (un lugar central, creo) en la novela. En realidad, es algo lógico. Creo que los sucesos en la casa de Freud, cuando nuestro protagonista Juan Barcelona roba la estatuilla, debían tener una entidad y una intensidad especial para que el conjunto de la narración funcionara.

Noir Nation: ¿Te relacionas con otros autores de literatura negra? Si es así, ¿te ayuda o te dificulta a la hora de escribir?

La verdad es que tengo algunos amigos y conocidos en la industria editorial, pero no muchos, y aun menos que sean autores de literatura negra. Era, por ejemplo, muy amigo de Horacio Vázquez-Rial, uno de los mejores escritores argentinos de las últimas tres décadas, pero murió de cáncer el año pasado.

Noir Nation: ¿Cómo es el mercado de la literatura negra en España e Hispanoamérica?

La literatura negra es mucho más fuerte en los mercados anglosajones que en los de lengua española. Prueba de ello es que la novela negra que se lee en español suele estar traducida de otras lenguas, sobre todo de la inglesa, a menos que haya sorpresas inesperadas de países como Suecia, con sus Henning Mankell y sus Stieg Larsson. Hay comparativamente poca producción negra original en español.

Noir Nation: ¿Tienen salida los libros electrónicos en España o aún se lee mayoritariamente en papel?

El problema de España es que no tiene un índice de lectura muy alto. La mitad de los españoles no lee, mientras que en Francia sólo el 25% de la población no lee. Si añadimos que el índice de desempleo en España está actualmente en el 26% tendremos las razones de que la introducción del libro electrónico sea tan lenta.

Noir Nation: ¿Usas los medios sociales para promocionar tu obra? Si es así, ¿qué plataformas funcionan mejor? ¿Te resulta más fácil encontrar lectores en unas que en otras?

Tengo una cuenta en Twitter (@girauta) con más de 7500 seguidores y mi agente literario administra las páginas de El desorden y Disorder en Facebook. Twitter está mucho más vivo que Facebook porque he decidido no abrirme una cuenta personal en Facebook. Mi trabajo como analista en radios y televisiones españolas y como columnista en el diario ABC no me deja tiempo para más.

Noir Nation: Háblanos de tus influencias literarias.

Mis influencias literarias básicas pertenecen al Siglo de Oro español (que en realidad son dos siglos, el XVI y el XVII), a la narrativa rusa del siglo XIX, a los movimientos del Esteticismo (Oscar Wilde), del Modernismo español (Ramón María del Valle-Inclán) y de la gran literatura argentina del siglo XX (Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato, Julio Cortázar).

Noir Nation: ¿Hay algo más que desees añadir?

La entrevista está perfecta, y quizá lo único que falte sea una reflexión mía que dejo aquí: más que un género, la novela negra constituye en nuestra época un formidable código para hacer llegar a grandes públicos todo tipo de narrativas, incluyendo las más ambiciosas intelectualmente.

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Ayaan Hirsi Ali en Madrid

El lunes próximo, 18 de abril a las 11h, Ayaan Hirsi Ali presentará su libro Nómada. Del Islam a Occidente, un itinerario personal y político. Será en el Centro Cultural Círculo de Lectores (C/ O’Donnell 10). Entrada libre. Aquí la entrevista que le hicieron en la BBC a propósito de dicha novedad editorial.

Entrevista exclusiva a David Paradela, traductor de Kaputt

Curzio Malaparte, de nombre real Kurt Erich Suckert, nació en Prato (Toscana) en 1898 y feneció de cáncer en Roma en 1957. Voluntario en la 1ª Guerra Mundial, su vena literaria se manifestó pronto. En 1920 ingresó en el Partido Nacional Fascista de Mussolini, pero no tardó mucho en distanciarse. Lo encarcelaron varias veces, una de ellas por escribir Técnica del golpe de Estado en 1931, un ataque a Mussolini y Hitler. Il Corriere della Sera lo destacó al frente oriental, donde se gestaría la novela Kaputt. Una vez finalizada la guerra, sus afinidades se deslizaron hacia el comunismo.

David Paradela López, responsable del blog Malapartiana, ha traducido al español Kaputt para Galaxia Gutenberg desde el texto italiano que el editor Luigi Martellini fijó para la edición de Mondadori de 1997. Sin embargo, dicho texto aún no puede considerarse definitivo. En español ya existía una traducción pero no era de esa edición, de modo que hoy día ha quedado totalmente obsoleta.

Pregunta: David, no has cumplido los 30 y ya has sentado cátedra traduciendo modélicamente Kaputt, una obra mayor del siglo XX. Esto tardará años en superarse, como mínimo hasta que aparezca la edición definitiva italiana; viendo el panorama editorial, ni está ni se la espera.

Respuesta: Haber lidiado con Kaputt sin haber cumplido los 30 es un lujo que nunca me atreví a esperar. Malaparte y yo, además, teníamos una historia que venía de lejos. No creo que haya sentado cátedra ni que nadie pueda sentarla hablando de traducir literatura, tanto menos cuando se trata de un texto de la complejidad de Kaputt, que como bien dices no dispone todavía de un texto crítico satisfactorio. Hace poco recibí la nueva edición de la casa Adelphi (aparecida mientras yo terminaba mi traducción) y sigo encontrando flecos por cortar. Teniendo en cuenta el actual panorama editorial y el poco predicamento de que goza en general la crítica textual, no creo que el problema vaya a resolverse en los próximos años.

Pregunta: Malaparte no sólo tenía un italiano rico y cargado de inesperados tintes poéticos sino que, además, sazonó el texto con multitud de términos extranjeros. Hay incluso diálogos completos en francés o alemán, por ejemplo, sin traducción a pie de página. No obstante, lo mismo hizo Tolstói con Guerra y paz. ¿Crees que Malaparte pretendía redactar, en cierto sentido, una novela que fuera a la 2ª Guerra Mundial lo que dicha obra rusa es a las Guerras Napoleónicas?

Respuesta: El estilo de Malaparte es contradictorio. Su vocabulario es relativamente reiterativo, su riqueza está más en la sintaxis y en la repetición extenuante de determinados conceptos y pasajes. En cuanto a Tolstói, en Kaputt no lo menciona. Sí menciona a Proust. Se me ocurre que Malaparte, que era un megalómano de tomo y lomo, trataba de emular a su manera al autor de En busca del tiempo perdido, retratando determinados círculos sociales y creando una tensión constante entre realidad y ficción, acrecentada por la presencia de un protagonista homónimo del autor. Sin duda estaba convencido de que estaba escribiendo la gran novela sobre la guerra, sobre una guerra que en cierto modo presentía que era todas las guerras.

Pregunta: Me ha sorprendido la fluidez del texto. Servidor se esperaba otra cosa, no una narración cargada de un dominio magistral de la ironía, y por si fuera poco alrededor de hechos reales, aunque quizá convenientemente retocados para no romper el ritmo narrativo. ¿Cuál es la percepción estética que de dicho novelón tienen los lectores actuales en Italia?

Respuesta: Creo que Malaparte ha tenido una reputación parecida en Italia y en España. Cuando se habla de él casi siempre sale a relucir su vinculación al fascismo. Nunca se le ha tenido por un estilista, basta con mirar la bibliografía especializada: de los ensayos citados por Luigi Martellini en la edición de Mondadori, apenas un par se centran en el análisis estrictamente estilístico. No obstante, leyendo las reseñas de la prensa italiana de un año a esta parte parece que la tendencia está cambiando. Tal vez porque pasados los años ya no despierta viejos demonios morales y políticos.

Pregunta: Hablemos de la otra percepción, la política. Malaparte no dejaba de ser un enviado de Il Corriere della Sera al frente oriental. Es decir, la Italia fascista enviaba a un periodista afín (o supuestamente afín) a entrevistarse con autoridades de la talla de Agustín de Foxá, embajador de Franco en Finlandia, o del mismísimo Heinrich Himmler. ¿Cómo se ve todo eso en la Italia actual?

Respuesta: Malaparte correteó por Europa con un cargo a medida: dado que no formaba parte del partido, no podía ejercer como periodista, pero su amigo el ministro Ciano le arregló un puesto de capitán (pues al fin y al cabo era veterano de la Primera Guerra Mundial) adscrito a la Oficina de Prensa del Estado Mayor. Como se ve, estaba muy bien relacionado y supongo que eso le abrió muchas puertas.

Como decía en la pregunta anterior, la percepción política de Malaparte suele ser la del fascista. Era más bien un arribista. Un ejemplo: otro corresponsal, Lino Pellegrini, asegura que al principio Kaputt era una novela proalemana, y que su enfoque cambió al ver que la victoria aliada era inevitable. Todo esto ha hecho que sea un autor incómodo y de difícil adscripción, y esto se nota en la atención relativamente superficial que se le ha dedicado en las historias de la literatura, que como cualquier producto cultural son también expresión de una concepción política. Pero como decía, creo que soplan vientos de cambio.

Pregunta: Malaparte comenzó a escribir Kaputt en Pestchanka (Ucrania) en agosto de 1941 y la terminó en Punta del Massullo (Capri) en septiembre de 1943. El texto está claramente marcado en tanto que memorias de guerra, por no decir que está compartimentado en secciones que son un cuento dentro de otro cuento, a la manera clásica. Hay que mantener en vilo el sentido de la hilación narrativa e imagino que, en ese sentido, la traducción te ha exigido un esfuerzo considerable.

Respuesta: Quisiera aclarar que la datación que da Malaparte en la novela no es exacta, sino un artificio más. Según uno sus biógrafos, Giordano Bruno Guerri, es probable que la redacción se prolongara hasta primavera de 1944. La traducción de Kaputt es ardua por múltiples razones, pero la discontinuidad entre capítulos no ha sido lo peor, en parte porque el autor pone mucho cuidado en que no se pierda la cohesión. Es una novela muy dispersa y a la vez muy orgánica.

Pregunta: ¿Qué planes de futuro tienes? ¿Hay algo más que vayas a publicar en Galaxia Gutenberg? ¿Acaso el mismo de Malaparte pero en catalán?

Respuesta: Yo soy traductor de trinchera, trabajo con lo que me ofrecen; Malaparte fue una iniciativa de Galaxia Gutenberg, no mía. Una feliz coincidencia. Actualmente estoy pendiente de revisar las pruebas de otra de Malaparte, La piel (que debería aparecer próximamente en Galaxia Gutenberg); también estoy traduciendo un ensayo sobre el expolio artístico nazi en Europa y preparando un artículo sobre Malaparte para un congreso. Luego espero tomarme unas vacaciones, que llevo un año y medio con la lengua fuera. Publicar a Malaparte en catalán sigue siendo una tarea pendiente. Ojalá alguien se liara la manta a la cabeza un día de éstos, porque hay traductores excelentes de italiano al catalán que harían una labor infinitamente mejor que la mía.

Octavio Escobar Giraldo en Barcelona

La semana pasada, el escritor colombiano Octavio Escobar estuvo en Barcelona y aproveché para conocerlo (fotos en Flickr). Me firmó un ejemplar de su última novela negra, Destinos intermedios, donde retrata de nuevo la violencia en Colombia. Igual que la anterior y magistral Saide, también la ha publicado la editorial Periférica. Aquí la microentrevista:

Entrevista de este blog al escritor Hernán Migoya

Hernán Migoya (biografía y vínculo a su página personal en la Wiki) es el responsable de los compendios de relatos Todas putas (El Cobre) y Putas es poco (Martínez Roca), así como de la novela Observamos cómo cae Octavio (MR de nuevo). Especialista en cómics, actualmente trabaja en la editorial Glénat.

Pregunta: Hernán, Todas putas creó cierto revuelo por motivos políticos ajenos a ti. Garzón demostró que Franco ha muerto (menos mal, yo no podía dormir), pero parece ser que la censura continúa vigente en España.

Respuesta: No, no hay censura. Hay autocensura. Pero es normal. Siempre la habrá. Es un recurso que tenemos los humanos para sobrevivir.

P.: Me comentó el escritor Sergi Puertas que incluso un mindundi literario como Juan José Millás cargó contra ti en nombre de no sé qué memeces que tenía en la cabeza. ¿Se le añadieron otros en la cruzada de la corrección política?

R.: Pilar Rahola.

P.: El mercado está muy difícil para escritores como tú. ¿Cómo vas a enfocar tu futuro literario más inmediato?

R.: Yo siempre he tenido bastante suerte, en realidad. Publico los guiones de cómics que quiero, he publicado los libros de ficción que me ha dado la gana sin que nadie me tocara una coma y hasta he podido trabajar para cine. Teniendo en cuenta que le doy miedo a los grandes medios de comunicación, no me puedo quejar. A ver qué tal me va ahora con la nueva novela que he terminado.

P.: Dinos algo de ¡Soy un pelele!, tu primera película como director. Para empezar, la fecha de estreno.

R.: ¡Soy un pelele! es la historia de un hombre que pierde la memoria y se olvida de que es gay. Debería estrenarse en salas de cine antes de que termine el año. Si no es así, la colgaré directamente en Internet.

Dos entrevistas a Sergi Puertas

Me llegan dos entrevistas descojonantes grabadas a Sergi Puertas, el autor de Subnormal (El Cobre) y Cómo destruir ángeles (Cahoba), novelas más que recomendables para seguidores del underground. La primera entrevista la tenéis en el perfil de Varaneurótika en Dailymotion, y la segunda la pongo aquí directamente:

Saramago, haznos un favor y retírate ya

Gracias a un contacto en Twitter leí entre estertores esta entrevista. No sólo está escrita con el culo sino que está editada con el esfínter. En el tercer parágrafo, sin ir más lejos, la pregunta de la periodista no se distingue de la respuesta de La Momia.

Dicho esto, ahondaré en tres asuntos.

Primero, “Saramago define su blog como un espacio de reflexión”. No te jode, como todos. Ahora va a patentar la sopa de ajo, por no decir que, entre las izquierdas, la expresión ‘espacio de reflexión’ ya era vieja cuando Walter Benjamin gateaba (por pasajes de dirección única, claro). Oscar a la originalidad megaintelectual.

Segundo, sólo un hortera como la copa de un pino definiría su blog en tanto que un “sismógrafo” que reacciona ante la situación mundial. Un poco más y el colega se revela como El Centinela de Arthur C. Clarke, clavado en la luna hasta que la inteligencia humana lo descubra (véase 2001 de Kubrick para inteligir todo el sentido del asunto; y no, este verbo no existe).

Tercero, que Berlusconi monte fiestorros con chatis en bañador provoca arcadas a millones de varones entre los cuales, inexplicablemente, no me incluyo; mas lo realmente abominable es que el propietario del A.C. Milan decida no publicarle un libro a Saramago. Es sabido que todo aquel que decide no publicar papel impreso es muy mala persona, y si encima el libraco en cuestión es del Nobel portugués, el sujeto ya es peor que los críos de El pueblo de los malditos. Supongo que no me servirá de nada declarar que yo mismo nunca le publicaría nada. Será por eso que no soy editor.