Décimo séptimo artículo en Factual

Recomendaciones literarias para comprar en la Feria del Libro de Madrid que empezó ayer.

Basil Howe, de G.K. Chesterton

La editorial El Olivo Azul continúa acertando con lo que publica. Nos informa el editor en la contracubierta del libro que ésta es la primera novela de Gilbert Keith Chesterton (1874-1936). Ni la conocía ni la encuentro en la Wikipedia. La explicación de que ni siquiera aparezca es que se trata de una obra muy menor, por más que el estilo humorístico y presuntamente aporético del autor ya esté presente.

Resumiendo brevemente, se nos narra la aparición de Basil Howe, joven más raro que un perro verde, en la vida de tres hermanas, y cómo cambiará la vida de los cuatro a partir de ese encuentro.

No engañaré a nadie. La obra, de poco más de cien páginas, interesará únicamente a los lectores de Chesterton (por fortuna, no somos pocos). No es como sus otras novelas, más elaboradas y abiertas a públicos más dispares. El inglés aún estaba verde cuando debutó.

Tampoco puedo dejar de señalar que la traducción debería haberse revisado más a fondo.

Recomendaciones literarias para el Sant Jordi 2009

El próximo 23 de abril tendremos otra vez el Día Mundial del Libro. Se supone que hacen descuentos y bla bla bla. Recopilo las recomendaciones hechas en los últimos meses:

Autobiografía: Un pedigrí, de Patrick Modiano (Anagrama)

Bicentenario del nacimiento de Edgar Allan Poe: Todos los cuentos 1 (Galaxia Gutenberg)

Ciencia ficción espacial: Odisea, de Jack McDevitt (La Factoría de Ideas)

Clásico contemporáneo: En el camino, de Jack Kerouac (Anagrama)

Clásico ilustrado: El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde (Galaxia Gutenberg)

Ensayo biográfico: Mal de escuela, de Daniel Pennac (Mondadori)

Infierno de hielo: Relatos de Kolimá I, de Varlam Shalámov (Minúscula)

La primera novela de Rudyard Kipling: La luz fallida (El Olivo Azul)

Literatura del holocausto: Sin flores ni coronas, de Odette Elina (Periférica)

Los cuentos de toda la vida: Cuentos de hadas, de Charles Perrault (Rey Lear)

Micronovela: Vida del risueño maestrillo Maria Wuz de Auenthal, de Jean Paul (Velecío)

Negra: La pérdida de la razón, de Horacio Vázquez-Rial (Ediciones B)

Nueva traducción de un clásico descatalogado: Un lugar en la cumbre, de John Braine (Impedimenta)

Obra maestra olvidada: Las nuevas mil y una noches, de Robert Louis Stevenson (Alba)

Primera traducción en español: Lo infraordinario, de Georges Perec (Impedimenta)

Relato de George Sand: Cora (Velecío)

Teoría dramática: Bambi contra Godzilla, de David Mamet (Alba)

Traducción mía al catalán: La Konstantina i les teranyines, de Alki Zei (Cruïlla)

La luz fallida, de Rudyard Kipling

Hace más de un año reseñé la edición que El Cobre había hecho de The Light That Failed bajo el título de La luz que se apaga. Ahora aparece otra traducción a cargo de Helena Bosch Íñiguez: La luz fallida. Publica El Olivo Azul.

Os recuerdo brevemente el argumento de esta la primera novela de Kipling. Dick Heldar es un ilustrador enamorado de la huidiza Maisie desde que se conocieron de pequeños. Él sufrirá un accidente de juventud que, a la larga, lo privará de la visión, haciéndole imposible continuar su carrera artística. Pero entonces… hasta aquí puedo leer.

Obra maestra que ya avanza todo lo que vendrá después en el camino literario de Kipling. Vale mucho la pena.

Recomendaciones literarias para Navidad 2008 y Reyes 2009

Ya ha pasado un año, parece mentira. A la carga otra vez con las fiestas. Compendio libros que he tratado bien durante los últimos cinco meses para quien esté harto de moverse a ciegas en las librerías, no sin recordaros que la semana pasada propuse específicamente literatura griega moderna, tan buena como ignorada.

Autobiografía: Los hechos, de Philip Roth (Seix Barral)

Clásico de la ciencia ficción: El increíble hombre menguante, de Richard Matheson (La Factoría de Ideas)

Cómic con cd de música compuesta por Beà y Sergi Puertas: La esfera cúbica, de Josep Maria Beà (Glénat)

Compendio de relatos: Cuentos, de Emilia Pardo Bazán (Lumen)

Ensayo acerca del sistema educativo español: El profesor en la trinchera, de José Sánchez Tortosa (La Esfera de los Libros)

La ganagora del XI Premio Francisco García Pavón de Narrativa: La ruleta chechena, de Robert Lozinski (Rey Lear)

La novela que inauguró la literatura checa contemporánea: Las aventuras del buen soldado Švejk, de Jaroslav Hašek (Galaxia Gutenberg)

La primera de Ánguelos Terzakis traducida al español: Viaje con Venus (Rey Lear)

La primera novela de Stanislaw Lem: El hospital de la transfiguración (Impedimenta)

La última novela de Sergi Puertas: Cómo destruir ángeles (Cahoba)

Literatura de viajes por África: Los reinos perdidos de África, de Jeffrey Tayler (Alhena)

Literatura de viajes por el Mediterráneo: Cerdeña y el mar, de D.H. Lawrence (Alhena)

Novela premiada por los libreros catalanes: Botchan, de Natsume Soseki (Impedimenta)

Poesía venezolana: Conversación con la intemperie (Galaxia Gutenberg)

Pushkin en el Cáucaso: El viaje a Arzrum (Minúscula)

Ruso recuperado: El sol de los muertos, de Iván Shmeliov (El Olivo Azul)

Vanguardia francesa: La mujer sentada, de Guillaume Apollinaire (El Olivo Azul)

La mujer sentada, de Guillaume Apollinaire

Éste fue el séptimo volumen de la colección de narrativa de El Olivo Azul, joven editorial sevillana. Traducido y prologado por Cristina Ridruejo, es un buen ejemplo de cómo hacía las cosas Apollinaire: vanguardia, fragmento, collage. Gran volumen de sólo 127 páginas, aunque no apto para los estrictos seguidores de lo clásico (presentación, nudo y desenlace).

El autor se llamaba en realidad Wilhelm Albert Vladimir Apollinaris de Wąż-Kostrowitcky (pedazo de nombre). Madre polaca, padre desconocido, según explica la solapa del libro. Nació en Roma en 1880 y murió en París en 1918, de gripe española. Aquí incluso la gripe es un agente de la España negra, retrógrada y antivanguardista.

Más allá de las bromas, la novela es absolutamente sorprendente. Constituye una fusión rara de dos obras previas que Apollinaire decidió articular: La mormona y el danita (1914) e Irene de Montparnasse o París en tiempos de guerra (1917). El resultado es raro y, hasta cierto punto, explosivo. El título se refiere a la protagonista (suponiendo que haya alguna), una mujer liberada que se sienta para ver a los hombres danzar a su compás vital. La mezcla de las dos novelas en una sola genera un texto aparentemente desarticulado donde algunos pasajes encajan incluso en la literatura de viajes urbanos.

17€, por lo que veo en la Casa del libro.

El sol de los muertos, de Iván Shmeliov

Iván Seguéievich Shmeliov es uno de los clásicos rusos (muerto como soviético en el exilio francés) más desconocidos. Quizá sea porque sólo tiene una obra magna, por lo que sé: El sol de los muertos.

Shmeliov nació en Moscú en 1873. Hijo de una familia acomodada, estudió Derecho, sirvió en el ejército y se entusiasmó con la revolución soviética. Cuando los comunistas vencedores rompieron su promesa de amnistía y fusilaron a su hijo sin juicio previo, se desengañó del proyecto utópico (mejor tarde que nunca) y se exilió en París. Allí escribiría esta novela, de un tirón y en estado febril. Thomas Mann, quien se mantuvo a su lado, lo propondría como Premio Nobel, pero la intelectualidad de la época estaba demasiado encandilada con el nuevo orden soviético para prestar atención a disidentes.

La acción, por llamarla de alguna manera, se desarrolla en Crimea. El narrador, en presente de indicativo, hace un repaso a la miseria que lo envuelve, intercalando diálogos con algunos personajes, amén de recuerdos de todo tipo. La estructura es en capítulos vagamente temáticos. Por ejemplo, “En la quebrada de las viñas”, “Los cuentos de la niñera” o “Los jardines de almendros”. Todo pura desolación.

El prólogo es magnífico, algo que empieza a ser buena costumbre en la editorial El Olivo Azul. En este caso, a cargo de Gabriel Soler, quien nos recuerda que a Shmeliov lo sacaron de la lista negra durante la apertura de Gorbachov, y que desde entonces sus obras han sido superventas en su lengua original: más de tres millones de copias vendidas.

Acerca de Tynset, de Wolfgang Hildesheimer

¿Que quién es este señor? Buena pregunta. Hildesheimer nació en 1916 en Hamburgo. De origen judío, vivió en Palestina y Londres, donde estudió escenografía. En 1946 estuvo de intérprete en el Proceso de Nuremberg, y a partir de 1947 se dedicó a la literatura. Llegó a formar parte del Grupo 47, donde también estuvieron escritores como Hans Magnus Enzensberger y Arno Schmidt. Murió en 1991 en Suiza.

La Tynset del título es una pequeña localidad noruega, y la acción no transcurre allí, suponiendo que haya acción en una obra totalmente solipsista. ¿A qué viene entonces el título? Resulta que el personaje único, el que monologa, vive en algún lugar de Europa Central y sufre insomnio. Consultando una guía de ferrocarriles noruega descubre Tynset, y a partir de ese momento vuelca su creciente locura en una especie de obsesión geográfica: tiene que visitar ese pueblo. Pero que lo termine haciendo ya no es cosa de la novela.

Hildesheimer asume los riesgos que comporta la composición de una novela como ésta: los soliloquios pueden cansar. Pero no es el caso. Supera la prueba y con nota. Tynset es una novela dura y atrevida, con momentos inesperadamente hilarantes, como cuando el narrador nos cuenta una de las cosas que hace para matar el tiempo como insomne: llamar en plena noche a desconocidos y decirles “huye, lo han descubierto todo”. La gracia está en que quienes reciben la llamada cuelgan el teléfono y huyen de verdad.

Para terminar, añadiré que el prólogo, muy acertado, corre a cargo de Vicente Luis Mora (no tengo el placer), que se ha colado al menos un error ortográfico (“Eroica” por “Heroica”) y que la traducción podría ser mejor.

Actualización del 28 de mayo de 2008: Se me había olvidado decir que publica la editorial sevillana El Olivo Azul.