Ampliación de infraestructuras en Singapur

Hace unos meses el gobierno singapurense, en manos del mismo partido desde siempre, reveló los planes relativos al incremento de población, consistentes en pasar de los 5,3 millones de habitantes actuales a los 6,9 millones en 2030. Es decir, algo así como un incremento anual de 100.000 habitantes. Tal cifra, sólo alcanzable si continúan llegando extranjeros (los nacionales tienen pocos hijos y nosotros ya somos el 40% de la población), ha causado revuelo y malestar generales y ha reforzado el discurso nacionalista y xenófobo de los partidos de la oposición, que fingen ser más democráticos que el partido en el poder:

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[La generación más preparada de la historia en versión singapurense.]

Dicen algunos alarmistas que no cabrá tanta gente en Singapur. Supongo que no han consultado los índices de ciudades por densidad de población. Si lo hubieran hecho, sabrían que mi ciudad, Barcelona, tiene en la actualidad casi el doble de habitantes por quilómetro cuadrado que Singapur. Pero ¿a quién le importan los datos cuando se trata de ganar elecciones?

No es que me paguen por defender al gobierno de Singapur (ojalá), pero hay cosas que ya cansan, como las acusaciones de que no se preocupa por los nacionales:

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[Si esta joven hubiera prestado atención cuando asistía a la escuela pública de uno de los mejores sistemas educativos del mundo, sabría que su cartel está doblemente mal escrito.]

Porque tal acusación presupone que una de las responsabilidades de cualquier gobierno es precisamente preocuparse por la gente. Y eso es más que discutible. De mí ya se preocuparán mis padres, que para eso están. El gobierno, cuanto más lejos y menos intervencionista, mejor.

Por no mencionar que en Singapur siempre ha sido obligatorio para toda empresa contratar a gente del país. Me pregunto qué querrá la chica de la foto: ¿Echar a todos los extranjeros cuando el paro actual es del 2% y faltan extranjeros? Porque el siguiente paso sólo puede ser ése. Y a ver quién le aguanta el país sin mano de obra ni personal extranjero cualificado. Se le hunde en un año.

Todo ese rollazo está relacionado con que sin foráneos no se pueden construir las infraestructuras necesarias para continuar empujando Singapur hacia el futuro. Dichas infraestructuras rozan la ciencia ficción en algunos casos, como la que han liado en terreno ganado al mar (foto de muestra). La siguiente es una lista de lo que planean para los años venideros:

1) Seguir ganando terreno al mar. Desde la independencia de Malasia (1965) ya se han ganado algo así como 100 quilómetros cuadrados, es decir, una superficie equivalente a Barcelona.

2) Alargar la línea verde del metro por el oeste hasta Tuas (la zona industrial). Véase el mapa de Singapur. La ejecución debería terminarse a finales de esta década.

3) Construir dos líneas más de metro para alcanzar el total de seis principales, al margen de las tres secundarias. Ya están en ello y deberían terminarse a principios de la década próxima.

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[El metro secundario es esta cosita sin conductor, que se mete entre edificios en zonas residenciales.]

4) Construir la quinta terminal del aeropuerto. Estará lista a finales de esta década.

5) Construir el tren de alta velocidad entre Singapur y Kuala Lumpur. Dicen que estará listo a finales de la década presente, pero lo dudo teniendo en cuenta el nivel de corrupción de Malasia. Por otro lado, no hay trenes entre Singapur y Malasia desde hace algunos años, mas de paseo aún se ven reliquias como ésta:

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6) Trasladar el puerto a Tuas, la antedicha zona industrial del oeste. De momento son sólo rumores, pero si les da por trasladar uno de los puertos más importantes del mundo y liberar la costa central de la isla para proyectos civiles, la de dinero que se va a mover con obras faraónicas de ese calado no tiene nombre.

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Un pensamiento en “Ampliación de infraestructuras en Singapur

  1. Pues sí, es una reacción absurda por parte de los singapurenses, pero me parece que has patinado un pelín. La labor de un gobierno sí es preocuparse de la gente; no en un sentido personal, como si por ejemplo Paquito Martínez tiene o no curro, porque es imposible; pero sí en cosas como si las cifras del paro alcanzan niveles insostenibles. Si lo que querías era un gobierno que no se preocupara, bien te habrías podido quedar en España. Por ejemplo, en Andalucía, los debates de la cadena televisiva local van más sobre si el morro del PP con el caso Bárcenas (para quitarse de encima el mochuelo de los EREs) que en el desempleo o los problemas de financiación. Si eso no es preocuparse por nada más que por sus propios ombligos, no sé qué es, con franqueza.

    El metro secundario parece sacado de Blade Runner.

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