Ulam y von Neumann de vacaciones

En su autobiografía Adventures of a Mathematician, Stan Ulam cuenta que pasó la Navidad de 1950 con su esposa y el matrimonio von Neumann en Guayamas, México. Lo busco y veo que en realidad se llama Guaymas, pero para el caso de esta entrada da lo mismo:

“On the drive to Guayamas we also amused ourselves with the developing of a language which we called ‘neo-castillian’. In our ignorance of Spanish, it consisted of English words with Latin endings, for example el glaso, for glass. To our great surprise and fun we found out that it worked for some words.”

Dado que entraron en México desde Nuevo México, es de suponer que lo hicieron por El Paso, ciudad cuyo nombre encaja en la descripción del juego mencionado: del inglés “pass” a “paso”, usando la terminación “o” del dativo y ablativo singular de substantivos latinos como populus (populo). No olvidemos que Stanislaw Ulam y John (János Lajos, en realidad) von Neumann, nacidos respectivamente en la Ucrania (de familia polaca) y la Hungría del Imperio Austrohúngaro, se habían formado en el bachillerato europeo de la época. Es decir, que sabían latín y griego antiguo.

En otro orden de cosas, algo me ha llamado la atención en la misma página del libro. Ulam dice que decidideron pasar esas vacaciones de Navidad tan a lo grande para la época (viaje al extranjero en coche) porque diciembre de 1950 era el final no sólo de la década sino también de la primera mitad del siglo XX. Correcto, como era de esperar en matemáticos de primer nivel mundial. Aún recuerdo la discusión que se generó cuando pasamos de 1999 a 2000. Y es que el año 0 no existe, sino que de diciembre del año 1 antes de Cristo se pasa a enero del 1 después de Cristo. Pero como lo que importa aquí es correrse la juerga lo antes posible, ¿para qué esperar?

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5 pensamientos en “Ulam y von Neumann de vacaciones

  1. Todavía con inglés funciona porque gran parte de su vocabulario viene del latín y el francés, lenguas romances. Con el alemán es milagro que acierte.

    Pues yo tuve una profesora de historia que defendía que se contara desde el 0, vete a saber por qué. Para mí que era pura cabezonería.

  2. De hecho, yo recuerdo que discutí varias veces en el instituto con mis compañeros que el “año cero” era un absurdo matemático, que en todo caso el “cero” sería el instante entre el 31 de diciembre del año 1 antes de Cristo y el uno de enero del año 1 de la presente era.

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