Indonesia, país de futuro (I)

Que no, que es coña.

Un conocido danés que vive y trabaja en Yakarta me dijo que Indonesia explotará en breve (en el buen sentido) y se comerá el mundo a la china. Yo, que ya había visitado la isla indonesia de Bintan, me lo tomé con escepticismo y pensé:

“Habrá que visitar Yakarta.”

Así que visité Yakarta hace unos días. Y visto lo visto más los indicadores internacionales que muestran diáfanamente el nivel socioeconómico del país, servidor sospecha que si Indonesia explota será por culpa de algún volcán y no por otra cosa.

Para abrir boca, la anécdota en el aeropuerto de Singapur. Un turista chino saca un vídeo justo después de pasar un control de seguridad. Un policía singapurense indio se le acerca y le pide que se lo enseñe y lo borre. Cosas que pasan por aquí.

Al caso. Indonesia y lo que he visto de Tailandia me recuerdan a Grecia: corrupción, suciedad, dejadez y mucha fiesta. Quien se sienta cómodo con esa combinación vivirá en el paraíso. No es mi caso.

[Cuatro en moto (la mujer sostiene a un bebé); en Grecia también es normal, pero sin casco.]

Excepto el distrito financiero, con cuatro rascacielos, y alguna zona con seguridad privada para gente de pasta, el resto de la ciudad es un amasijo de edificios cutres, aceras impracticables cuando llueve y calzadas con baches que destrozan los pneumáticos. Y mucha miseria.

Hay tanto tráfico que se asume por regla general que no se llega a tiempo al trabajo, con todo lo que eso conlleva para la productividad del país. La ciudad dispone de metro y bus, pero ni mi compañero indonesio de trabajo ni mi amiga residente en Yakarta los toman porque son muy peligrosos. Me dijeron que ni siquiera acompañado por locales un turista blanco habría estado seguro.

Se programó un metro de superficie que quedó en nada, es de suponer que porque el dinero se esfumó en casos de corrupción, como en el metro de Tesalónica, eternamente en construcción cual trabajo de Sísifo. El caso es que vi los pilares erigidos en medio de la calle, sin nada encima, y cuando se lo comenté a mi colega, ya de vuelta a Singapur, me dijo que eso lleva años así y que la línea de superfície ni está ni se la espera. En fin, como la prometida reforma a lo grande del sistema educativo indonesio, cuyo presupuesto final y oficial ya estaba aprobado después de las habituales mordidas, pero que quedó en nada cuando el año pasado se destapó el último escándalo de corrupción en no sé qué ministerio. Reformas, ni una.

Así que viendo el estado del transporte público, se va en privado o en taxi. Los taxis no tienen cinturones de seguridad. Los arrancan, no sé por qué. Hay unos taxis que son furgonetas sin puerta lateral para que subas y bajes casi en marcha. Llevan a varios pasajeros en la misma dirección y son más baratos que los taxis normales.

Más en próximas entradas.

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4 pensamientos en “Indonesia, país de futuro (I)

  1. No, también era un mercado. Casi treinta años estuvo este mercado en su sitio provisional. La construcción se retrasó por problemas tales como falta de fondos y ruinas romanas.

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