Universidades singapurenses

Como es público y notorio, en Singapur saben lo que cuesta un peine. Si quieres que los habitantes de una ciudad-Estado con diversas etnias, lenguas y religiones no se maten entre sí a los 5 minutos de la retirada británica, tienes que crear un sistema que proporcione la máxima prosperidad basada en el talento individual, sin dejar que se generen bolsas de pobreza aunque no vayas a impedir, por imposible, que haya pobres. Quienes no vivimos en un país de dibujos animados y gominolas sabemos que siempre los ha habido y siempre los habrá. La cuestión es minimizarlos. De ahí que un paraíso fiscal de 700km cuadrados (la isla principal tiene unos 500, es decir, cinco veces Barcelona) y 5,1 millones de habitantes (35% de extranjeros), tildado de “neoliberal” por quienes deconocen que el neoliberalismo no existe (como tampoco existen el neocomunismo ni el neosocialismo), lleve años con un paro que ronda el 3% y tenga el 75% de la vivienda en régimen de protección oficial.

Todo eso está íntimamente ligado a la creación de un núcleo mundial de los intangibles, visto que no tienen recursos naturales. No se discute que el crecimiento tiene que ser intensivo, no extensivo, y se ponen manos a la obra (nunca mejor dicho en el caso de los rascacielos) con una seriedad envidiable. La política aplicada quizá no sea excelente, pero presenta muchas más virtudes que defectos. Por ejemplo, se beca universitariamente a los mejores estudiantes de los países más o menos vecinos (Filipinas, India, Bengala…) con la condición de que trabajen durante tres años en Singapur. Si rompen el contrato después de licenciarse, tienen que devolver el dinero. Los estudiantes de dichos países van que se matan por dar el salto a la perla de la zona. Es como vivir en Alemania pero con verano perpetuo.

Otro factor que identificas si te has criado en una universidad del sur de Europa es la diferencia de mentalidad. Los universitarios de países como India, Singapur o China van a piñón: son como mínimo bilingües, por no decir trilingües (inglés-filipino, inglés-mandarín-español, inglés-cantonés-malasio, etc), y estudian a lo bestia con la idea de adquirir a los 22 años un nivel que les permita comerse el mundo. Las comparaciones con lo que he visto en las universidades españolas y griegas, por citar dos ejemplos que me caen cerca, son odiosas: aquí, para demasiados estudiantes, la universidad sirve para beber, ligar y manifestarse cortando la Avenida Diagonal u okupando edificios. Si aprenden algo es de casualidad.

Dicha concepción de las universidades como centros de conocimiento que devienen centros de poder mundial les ha dado sus frutos. En Singapur hay seis universidades, por orden de importancia: National University of Singapore (NUS), Nanyang Technological University (NTU), Singapore Management University (SMU), Singapore Institute of Management (SIM), Singapore Institute of Techonology (SIT) y Singapore University of Technology and Design (SUTD, novísima y que aspira a situarse en tercera posición). Las dos primeras son las públicas y grandes en todos los sentidos, y las restantes son mixtas menos la SIM, privada y en camino de devenir completamente a distancia. Apréciese por los nombres de qué va el rollo: sector financiero y tecnológico. Qué casualidad…

Pero hablar de universidades es demasiado general. Lo que interesa es afinar en función de campos (más específicos) o facultades (máxima especificidad). Y ahí es donde se ven los resultados de los esfuerzos del gobierno por situar en el mapa a la NUS y a la NTU. De entre las tres metodologías existentes para clasificar las mejores universidades (QS World University Rankings, THE World University Rankings y Academic Ranking of World Universities), la segunda es bastante buena, pero tomo como guía la última porque me parece incluso mejor por detalles objetivos en los cuales no entraré. De la clasificación por campos, que no facultades dado que los autores excluyen las de Humanidades, listo en inglés las tres primeras más otras de referencia y cuantas singapurenses (en negrita), españolas e israelíes haya en la elite de las 100:

Natural Sciences and Mathematics:
1ª Harvard University (EEUU)
2ª University of California, Berkeley (EEUU)
3ª Princeton University (EEUU)
8ª Swiss Federal Institute of Technology of Zurich (Suiza)
35ª The Hebrew University of Jerusalem (Israel)
53ª Nagoya University (Japón) y Technion-Israel Institute of Technology (Israel)
57ª Duke University (EEUU), Tokyo Institute of Technology (Japón), University College London (Reino Unido), University of Florida (EEUU), University of Heidelberg (Alemania), University of Strasbourg (Francia) y Weizmann Institute of Science (Israel)
82ª Tel Aviv University (Israel)

Engineering, Technology and Computer Sciences:
1ª Massachusetts Institute of Technology (EEUU)
2ª Stanford University (EEUU)
3ª University of California, Berkeley (EEUU)
15ª University of Cambridge (Reino Unido)
20ª Swiss Federal Institute of Technology of Lausanne (Suiza)
36ª Technion-Israel Institute of Technology (Israel)
42ª City University of Hong Kong (China)
72ª Nanyang Technological University (Singapur) y National University of Singapore (Singapur)
91ª Tel Aviv University (Israel)

Life and Agriculture Sciences:
1ª Harvard University (EEUU)
2ª Massachusetts Institute of Technology (EEUU)
3ª University of California, San Francisco (EEUU)
17ª Karolinska Institute (Suecia)
29ª Kyoto University (Japón)
31ª The University of Tokyo (Japón)
34ª University of Basel (Suiza)
36ª University of British Columbia (Canadá)
50ª University of Queensland (Australia)
76ª Brown University (EEUU)

Clinical Medicine and Pharmacy:
1ª Harvard University (EEUU)
2ª University of California, San Francisco (EEUU)
3ª University of Washington (EEUU)
8ª University of Cambridge (Reino Unido)
19ª University of Oxford (Reino Unido)
37ª Leiden University (Holanda)
46ª McMaster University (Canadá)
80ª National University of Singapore (Singapur) y University of Barcelona (España)

Social Sciences:
1ª Harvard University (EEUU)
2ª University of Chicago (EEUU)
3ª Massachusetts Institute of Technology (EEUU)
16ª University of Oxford (Reino Unido)
19ª University of Cambridge (Reino Unido)
32ª University of British Columbia (Canadá)
53ª The Hebrew University of Jerusalem (Israel)
77ª Tel Aviv University (Israel)

Para cualquiera tendría mérito conseguir tales posiciones mediante un plan iniciado hace 30 años exactos, pero tratándose de una ciudad-Estado, más aun. Singapur compite con países cuyas universidades se crearon hace cientos de años. Eso da una idea de lo que estamos hablando.

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5 pensamientos en “Universidades singapurenses

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  2. Es meritorio, sí. Aún recuerdo cuando mis compañeros tomaron costumbre de no ir a clase porque era la “hora de hablar la huelga”. En las facultades de ciencias, el número de alumnos que abandonan es increíblemente alto.

  3. Por tres motivos:

    -Porque estas carreras son difíciles “per se” y el horario de clases y prácticas sobrepasa a algunos alumnos.

    -Porque, a pesar del punto anterior, tienen una note de corte muy baja y entran muchos alumnos que no están suficientemente preparados, especialmente en matemáticas.

    -Porque, como consecuencia del punto anterior, muchos alumnos cuya preferencia es otra carrera, de nota de corte más alta, entran para dentro de un año o dos pedir el traslado, o como se llame, a la que les interesa.

    En mi caso, entré en química con una nota relativamente buena sin ser tampoco extraordinaria, y encontré a varios compañeros que en realidad querían estudiar farmacia pero no tenían nota, así que sólo se dedicaban a las asignaturas que en más adelante les serían convalidadas. Tiempo después, como decía mi profesor de química orgánica avanzada, la verdadera selectividad en las universidades españolas se da durante la carrera: alumnos que lo intentan durante uno, dos o tres años, que no pasan de segundo o quizás llegan a tercero en casos excepcionales, y que abandonan cuando no aprueban más que una o dos asignaturas en cierto curso.

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