Fin de semana en Bintan, I

Ya hace casi tres meses de ese viaje, pero no he encontrado el momento de sentarme a escribir una entrada larga y con fotos. No ens ho podem permitir, que decía Núñez, el ex Presidente del Barça, con su catalán espantoso.

Mas empecemos. La historia oficial es como sigue. A dos horas en barco desde Singapur está la isla indonesia de Bintan. El norte lo administra Singapur, con hoteles de lujo y lo que quieras. El resto de la isla es para los mortales que sólo queremos pasar un fin de semana en cabañas a tres metros del mar. Ejemplo: un servidor.

 

La salida se efectúa en la terminal de Tanah Merah (sudeste de Singapur), área citada en la primera línea del primer relato (intitulado “Footprints in the Jungle”) del volumen Far Eastern Tales, de Somerset Maugham, publicados por Vintage en el año 2000:

“There is no place in Malaya that has more charm than Tanah Merah.”

 

[Terence, ex colega de trabajo, de espaldas; el otro tipo no sé quién es.]

Se trata de la Tanah Merah de hace un siglo, claro.

A la que te alejas de Singapur, el transbordador comienza a zigzaguear entre petroleros y cargueros de tamaño godzileico, como se aprecia en la fotografía:

Al cabo de un rato, la nada, y al poco tiempo ya se navega por aguas indonesias. Signos distintivos son las construcciones tercermundistas que se aprecian en medio del mar:

Finalmente, cuando uno ya empieza a preguntarse si la muerte es lo que lo espera y nadie actualizará nunca más este blog, llegamos a Tanjung Pinang, el que creo que es el principal puerto de la isla:

Si la ciudad tiene, a primera vista, un aspecto lamentable es porque ser y parecer, al contrario de lo que se sostiene filosóficamente, coinciden de maravilla:

[Cuando la marea está baja, el hedor es insoportable.]

Como no quiero alargar esta entrada más de la cuenta, pasado mañana continuaré la historia. Tampoco os esperéis nada del otro mundo. La foto de mi pie izquierdo tras la picadura de la medusa ya la puse en el blog hace tiempo.

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