Huelga general

En España, claro. En Singapur están prohibidas, como los sindicatos y las manifestaciones. El país nunca se detiene. Todo el mundo puede ir por la calle sin que nadie se lo impida en nombre de la primera reivindicación que le pase por la cabeza. Se puede caminar a cualquier hora por cualquier parte, ya que se trata de un país sin zonas muertas: el Estado garantiza la seguridad de todo individuo en la totalidad del territorio nacional. No hay barrios peligrosos y el índice de criminalidad es ínfimo.

Algunos datos aproximados de interés:

Población: 5 millones (30% de extranjeros, servidor incluido).

Extensión: 63 islas con un total de 700 km2. La mayor parte de la superficie corresponde a la isla principal donde está la ciudad, que viene a ser cinco veces Barcelona.

Renta per capita en PPA (Paridad de Poder Adquisitivo y comparando fuentes distintas): 50.000 USD. Qatar: 100.000; Luxemburgo: 80.000; EE.UU.: 46.000; Alemania: 35.000; Japón: 32.000; España: 30.000; Grecia: 30.000.

Paro: 3% desde hace lustros. España: 20%. Luego dicen que la crisis es global.

Índice de corrupción en 2009 según Transparencia Internacional: 9,2 (casi inexistente). Nueva Zelanda: 9,4; Dinamarca: 9,3; Reino Unido: 7,7; España: 6,1; Malta: 5,2; Namibia: 4,5.

Las crónicas singapurenses continuarán. De momento, más información en el índice anual de la Heritage.

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11 pensamientos en “Huelga general

  1. Tu primer párrafo, hablando de la prohibición del derecho a huelga como algo positivo, me ha recordado el viejo dicho de las amas de casa españolas, que puede resumirse más o menos así: «Con Franco, la gente podía dejar tranquilamente la puerta de casa abierta, sin miedo a que entrasen a robar. Había orden, no como ahora, que lo que hay es mucho chorizo».

    Vamos “evolucionando”…

  2. Tu primer parágrafo me ha recordado a un retrasado mental. Y el segundo también.

    La próxima vez que quieras tratar de franquista a alquien a quien no conozcas, piénsatelo dos veces. Y no vuelvas por aquí. No eres bienvenido.

  3. Vaya, no me lo esperaba… No hay que tomárselo tan a pecho, hombre, yo no te he acusado de franquista ni soy quién para hacerlo.

    Sólo digo que es probable que toda esa magnífica seguridad y el (casi) pleno empleo que existe en Singapur, tenga su contrapartida en un Estado poco democrático y mucha mano de obra barata, semi-esclava (no niego que también existan empleos altamente cualificados). Detrás de esas “virtudes” que tú subrayas van “vicios” que, como digo, también hemos padecido en España hasta hace poco. Yo creo que sin libertades no hay bienestar social, por mucho crecimiento económico que ostente un país, pero lo dejo ya, que no quiero sembrar más polémica.

  4. No te enfades, seleucus, pero tu primer párrafo me ha sonado igual que a fauklore (antes de leer a éste). Y es que las cosas, las palabras, tienen las resonancia que tienen, no las que uno imagina que han de tener.

  5. Te falta el índice de humedad, que debe de andar alrededor del 120%, más o menos.

    Aparte de este pequeño apunte, todos tus parágrafos me han parecido de una asombrosa e intachable pátina democrática: libertad individual, seguridad jurídica que garantiza la actividad empresarial y el pleno empleo, delincuencia cero. Y, lo mejor, ausencia total y absoluta de chusma inactiva, improductiva, inorgánica y desustanciada.

    No vuelvas nunca, tío.

  6. ¿Y en qué frase del párrafo dice Seleucus que a él le gustaría que se suspendiera en España el derecho de huelga, de manifestación y de sindicación?

  7. Yo también creo que no hay que tomárselo tan a pecho. Al fin y al cabo, faulklore no hace una acusación directa.
    Tengamos la fiesta en paz.

  8. Lo que aquí es un derecho fundamental, allí no existe. Interesante. ¿No era allí donde está prohibido el chicle e, incluso, puedes acabar en la cárcel?

  9. En esta huelga se vio lo “democrático” que es este país. Los sindicatos presionando de malas maneras para incrementar la cifra de huelguistas y la patronal desplegando la sombra del despido. El gobierno, como no, poniéndose al servicio de quien tiene el dinero (la foto de ese ejército de Mossos d’Esquadra delante de la Borsa de Barcelona no tiene precio). El pueblo, como siempre, con las manos atadas, agachado y con el culo en pompa. Así es nuestra democracia.

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