Exprimiendo La profecía del laurel, de Jesús Ávila Granados

Que sí, que me repito más que el ajo (cosa que nunca hacía Drácula), pero este libro es inagotable. Parece mentira que un ser humano haya podido pergeñar algo hasta tal punto ilegible. Quien quiera ver el segundo vídeo que grabé con unos amigos y La profecía del laurel como guía, lo encontrará en mi canal de Youtube.

Pero a lo que iba. Un amigo hizo limpieza en su casa y apareció un ejemplar de este horror dedicado a los cátaros. Me lo quedé, y si tuviera caja fuerte lo metería dentro. Su valor infraliterario es incalculable. Ahí van tres joyas halladas al azar:

“Aunque había comenzado la primavera y el disco solar, amarillo y rosa, ya asomaba por el horizonte montañoso, ni los pájaros se atrevían a trinar.” [Página 13.]

Normal que no trinen. Cualquiera se acojonaría si el sol fuera amarillo y rosa al mismo tiempo.

“Cuando la silueta del castillo se tornaba cada vez más difusa, tomé el sendero que discurría paralelo al profundo cauce del río, donde abundaban las grutas prehistóricas.” [Página 31.]

La narración es en primera persona hace unos 800 años, y el protagonista ya usa la noción de prehistoria, inexistente a la sazón. Maravilloso.

“[…] aprovechad para leer algunos de los numerosos volúmenes del estante; son verdaderamente fascinantes. Veréis incunables procedentes del scriptorium de Ripoll, en Catalunya […].” [Página 38.]

Otro tío que sufre una conexión mental con el futuro à la Flashforward y usa un concepto inexistente en la época cátara, a saber, el de libro incunable. Que escriban ‘Catalunya’ en catalán en un texto en español ya no me sorprende.

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Un pensamiento en “Exprimiendo La profecía del laurel, de Jesús Ávila Granados

  1. “Parece mentira que un ser humano…” Hmm, ¿tienes pruebas de que efectivamente haya sido un ser humano el que ha escrito esto? Es una hipótesis arriesgada.

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