Nosotros, de Evgueni Zamiatin

Zamiatin (1884-1937) fue un ingeniero naval ruso que pasó a la historia como novelista. Suya es la distopía Nosotros, escrita en 1920 y prohibida casi hasta la caída de la URSS. Ciertamente, es bastante anterior a 1984 de Orwell o a Brave New World de Huxley, y sin duda contiene una dosis menor de mala leche y desazón. Dicen los expertos que, sin embargo, no es la primera del género, ya que tal honor lo atesora El Talón de Hierro, de Jack London, fechada en 1908.

En los próximos días me extenderé acerca de la obra. Lo único que conviene resaltar ahora es que la acción se sitúa en un futuro bastante lejano, y por lo tanto algo kitsch y desdibujado dado el nivel tecnológico en la época de Zamiatin. La humanidad superó la Guerra de los Doscientos Años entre los habitantes de los grandes núcleos urbanos y del campo con la victoria de los primeros, quienes se encerraron en sus ciudades y empezaron a regirse por un gobierno totalitario basado en las matemáticas. Así, los seres humanos son números y no tienen nombres propios.

No puedo dejar de enfatizar que el prólogo, a cargo del traductor (Sergio Hernández-Ranera), provoca vergüenza ajena, así como la contracubierta, probablemente del mismo individuo. Como traductor es bastante correcto, de modo que ahí no voy a entrar por más que haya puntos mejorables. Los problemas son más bien del editor (Akal) por publicar prólogos de ese jaez y por no revisar la ortotipografía: por ejemplo, hay paréntesis que se abren y no se cierran.

Otra dosis en breve.

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4 pensamientos en “Nosotros, de Evgueni Zamiatin

  1. Sobre la editorial Akal habría mucho que decir, y poco bueno, creo. A propósito de esta entrada, he recuperado un comentario que hace tiempo hice para una foro filosófico. No estoy seguro si también lo puse aquí. Pero bueno, si me repito (a los dos años), tampoco pasa nada. Decía así:

    Será deformación profesional (profesión que ya no ejerzo, por cierto), pero cuando leo un texto traducido no puedo evitar que los fallos de traducción se me hagan tan evidentes como si, al pasar la vista por cada uno de ellos se disparase una alarma. La editorial AKAL, de Madrid, es una empresa seria y de prestigio. En su presentación internáutica habla de “su compromiso con la calidad y el rigor de los libros publicados”. Tengo sobre la mesa la edición de 2007 del DICCIONARIO FILOSÓFICO de Voltaire, traducido por los señores José Arean Fernández y Luis Martínez Drake (¡se necesitaban dos, por lo visto!), libro que leo con mucho placer, pero en el que encuentro cosas como las siguientes:

    – Un “por lo tanto” que no pega ni con cola…y es que habría de ser “sin embargo”, pero, claro, en francés “pourtant”…

    – Unos apóstoles que “cazan” a los demonios…y que habría de ser que “expulsan”, pero, claro, en francés “chasser”…

    – Un “proceso verbal” que no existe en la terminología jurídica castellana…y es que habría de ser “acta”, “atestado”, pero, claro, en francés “procès verbal”

    – Unos seguidores de un sacerdote de principios del siglo IV llamado “Arius”, que son nada menos que los famosos “arios”…Bien, si se acude al original seguro que se descubre que el citado sacerdote es el conocido en la cultura en castellano con el nombre de Arrio, y que sus seguidores son los arrianos…

    Y conste que llevo menos de la mitad de lectura. O sea, que la cosa promete.

  2. Sí, recuerdo que lo pusiste no sé dónde, pero está bien que lo repitas.

    Akal está publicando las obras completas de Adorno en traducción nueva. Me ha dicho un especialista que lo que pretendía ser la edición definitiva se está hundiendo en un marasmo de textos mal traducidos.

  3. Ha salido también una edición de Cátedra, no he podido comparar ambas. De Akal me exaspera el ahorro de papel al poner la letra tan pequeña y junta, por ejemplo, en las ediciones de Adorno.

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