A vueltas con Roídis

Acabo de leer La papisa Juana, de Emmanuil Roídis (Hermópolis, isla de Siros, 1836-Atenas, 1904), contemporáneo de Papadiamandis y, como él, uno de los grandes de la literatura griega moderna, aunque eso habría que hablarlo detenidamente porque ambos escribían en cazarévusa (o katharévusa), no en griego moderno.

Pero dejemos los detalles filológicos. La novela es más divertida de lo que me esperaba, y como muestra, un botón:

“Los dos peregrinos, con los pelos de punta por el espanto y con los dientes castañeteando como las castañuelas de una bailarina española, descendieron por el monte con la impetuosidad de una avalancha en los Pirineos, y no se detuvieron hasta que distinguieron a lo lejos el azul brillante del Mediterráneo.” [Traducción mía.]

Roídis tuvo una vida movida. Entre otras cosas, venía de familia aristocrática pero se arruinó en la bolsa y terminó de bibliotecario en la Biblioteca Nacional. La novela citada está traducida tanto al catalán como al castellano: en el primer caso por Antoni Góngora (traductor también de L’assassina de Papadiamandis para El Tall) como La papessa Joana (La Magrana), aunque la edición esté agotada y no parezca que se vaya a reimprimir; en el segundo caso, por partida doble: la primera no interesa porque no es ni siquiera del original en cazarévusa sino del inglés, y la segunda es de Carmen Vilela para el Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla.

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5 pensamientos en “A vueltas con Roídis

  1. Te estoy muy agradecida por tus recomendaciones griegas que como sabes todas las estoy leyendo…pero tengo a mi madre a quien le regalé por Sant Jordi las brujas de Esmirna de Mara Meimaridi con un lío de nombres… dice que le encante la trama pero que no se aclara con los nombres de los personajes…es tan entrañable…!!!

  2. La leí hace años en griego y guardo un recuerdo muy vago porque tampoco me interesó demasiado. Además, el original está en forma dialectal de Esmirna y taladra bastante.

  3. A mí me encantó La papisa Juana, pero lo leí traducido al español desde el inglés de Lawrence Durrell, que por lo que dicen no es exactamente una traducción sino una especie de reescritura. Y por lo que creo recordar, se conoció fuera de Grecia gracias a la versión de Durrell.

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