Graham Greene con su tercer hombre

En su prefacio a El tercer hombre, Graham Greene nos dice:

“Para mí es casi imposible escribir el guión de una película sin escribir antes una historia. Incluso una película depende de algo más que de una trama: de cierta medida de la caracterización, del humor y de la atmósfera; y todo eso parece casi imposible de capturar por primera vez en la taquigrafía torpe de un guión. Uno puede reproducir un efecto sacado de otro medio, pero no puede hacer el primer acto de creación en forma de guión. Uno debe tener más material disponible del que necesite a la postre. El tercer hombre, consiguientemente, por más que nunca estuviera destinado a la publicación, tenía que empezar como una historia antes de esas aparentemente interminables transformaciones de un tratamiento a otro.” [Penguin, 1983; traducción mía.]

Greene, por su modo de ser y obrar, no podía generar ex nihilo un guión sino que necesitaba derivarlo de un relato previo. De ahí su novela corta The Third Man, narración magistral de donde salió la película homónima dirigida por Carol Reed e interpretada por Joseph Cotten y Orson Welles.

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8 pensamientos en “Graham Greene con su tercer hombre

  1. Claro, pero estamos hablando de un verdadero escritor. Como Zafón, que quiere ser el guionista de sus novelas (te estoy provocando, como verás)

    Ahora en serio, el otro día, una amiga profesora de lengua española me decía que casi todos sus alumnos imitan en sus redacciones a Zafón. Y, claro, ella sufre. Me dice: ¡pero si tendrían que imitar a Azorín, hostia!

  2. Bueno, deduzco que tu amiga no les ha dado a leer a Zafon. Quiza deberia explicarles detenidamente por que es malo, aunque se gane antipatias en clase.

    Continuo en Salonica. De ahi la falta de tildes.

  3. Ella, mi amiga, lo único que intenta, según me dice, es que sus alumnos puedan expresar sus pensamientos por escrito de la forma más ajustada a su concepción. Tarea imposible, creo yo, en esta cultura audiovisual que vivimos.

    Por cierto, mi novela favorita de Greene es Nuestro hombre en La Habana. No me he vuelto a reír así en mi vida.

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