Entrevista exclusiva a David Paradela, traductor de Kaputt

Curzio Malaparte, de nombre real Kurt Erich Suckert, nació en Prato (Toscana) en 1898 y feneció de cáncer en Roma en 1957. Voluntario en la 1ª Guerra Mundial, su vena literaria se manifestó pronto. En 1920 ingresó en el Partido Nacional Fascista de Mussolini, pero no tardó mucho en distanciarse. Lo encarcelaron varias veces, una de ellas por escribir Técnica del golpe de Estado en 1931, un ataque a Mussolini y Hitler. Il Corriere della Sera lo destacó al frente oriental, donde se gestaría la novela Kaputt. Una vez finalizada la guerra, sus afinidades se deslizaron hacia el comunismo.

David Paradela López, responsable del blog Malapartiana, ha traducido al español Kaputt para Galaxia Gutenberg desde el texto italiano que el editor Luigi Martellini fijó para la edición de Mondadori de 1997. Sin embargo, dicho texto aún no puede considerarse definitivo. En español ya existía una traducción pero no era de esa edición, de modo que hoy día ha quedado totalmente obsoleta.

Pregunta: David, no has cumplido los 30 y ya has sentado cátedra traduciendo modélicamente Kaputt, una obra mayor del siglo XX. Esto tardará años en superarse, como mínimo hasta que aparezca la edición definitiva italiana; viendo el panorama editorial, ni está ni se la espera.

Respuesta: Haber lidiado con Kaputt sin haber cumplido los 30 es un lujo que nunca me atreví a esperar. Malaparte y yo, además, teníamos una historia que venía de lejos. No creo que haya sentado cátedra ni que nadie pueda sentarla hablando de traducir literatura, tanto menos cuando se trata de un texto de la complejidad de Kaputt, que como bien dices no dispone todavía de un texto crítico satisfactorio. Hace poco recibí la nueva edición de la casa Adelphi (aparecida mientras yo terminaba mi traducción) y sigo encontrando flecos por cortar. Teniendo en cuenta el actual panorama editorial y el poco predicamento de que goza en general la crítica textual, no creo que el problema vaya a resolverse en los próximos años.

Pregunta: Malaparte no sólo tenía un italiano rico y cargado de inesperados tintes poéticos sino que, además, sazonó el texto con multitud de términos extranjeros. Hay incluso diálogos completos en francés o alemán, por ejemplo, sin traducción a pie de página. No obstante, lo mismo hizo Tolstói con Guerra y paz. ¿Crees que Malaparte pretendía redactar, en cierto sentido, una novela que fuera a la 2ª Guerra Mundial lo que dicha obra rusa es a las Guerras Napoleónicas?

Respuesta: El estilo de Malaparte es contradictorio. Su vocabulario es relativamente reiterativo, su riqueza está más en la sintaxis y en la repetición extenuante de determinados conceptos y pasajes. En cuanto a Tolstói, en Kaputt no lo menciona. Sí menciona a Proust. Se me ocurre que Malaparte, que era un megalómano de tomo y lomo, trataba de emular a su manera al autor de En busca del tiempo perdido, retratando determinados círculos sociales y creando una tensión constante entre realidad y ficción, acrecentada por la presencia de un protagonista homónimo del autor. Sin duda estaba convencido de que estaba escribiendo la gran novela sobre la guerra, sobre una guerra que en cierto modo presentía que era todas las guerras.

Pregunta: Me ha sorprendido la fluidez del texto. Servidor se esperaba otra cosa, no una narración cargada de un dominio magistral de la ironía, y por si fuera poco alrededor de hechos reales, aunque quizá convenientemente retocados para no romper el ritmo narrativo. ¿Cuál es la percepción estética que de dicho novelón tienen los lectores actuales en Italia?

Respuesta: Creo que Malaparte ha tenido una reputación parecida en Italia y en España. Cuando se habla de él casi siempre sale a relucir su vinculación al fascismo. Nunca se le ha tenido por un estilista, basta con mirar la bibliografía especializada: de los ensayos citados por Luigi Martellini en la edición de Mondadori, apenas un par se centran en el análisis estrictamente estilístico. No obstante, leyendo las reseñas de la prensa italiana de un año a esta parte parece que la tendencia está cambiando. Tal vez porque pasados los años ya no despierta viejos demonios morales y políticos.

Pregunta: Hablemos de la otra percepción, la política. Malaparte no dejaba de ser un enviado de Il Corriere della Sera al frente oriental. Es decir, la Italia fascista enviaba a un periodista afín (o supuestamente afín) a entrevistarse con autoridades de la talla de Agustín de Foxá, embajador de Franco en Finlandia, o del mismísimo Heinrich Himmler. ¿Cómo se ve todo eso en la Italia actual?

Respuesta: Malaparte correteó por Europa con un cargo a medida: dado que no formaba parte del partido, no podía ejercer como periodista, pero su amigo el ministro Ciano le arregló un puesto de capitán (pues al fin y al cabo era veterano de la Primera Guerra Mundial) adscrito a la Oficina de Prensa del Estado Mayor. Como se ve, estaba muy bien relacionado y supongo que eso le abrió muchas puertas.

Como decía en la pregunta anterior, la percepción política de Malaparte suele ser la del fascista. Era más bien un arribista. Un ejemplo: otro corresponsal, Lino Pellegrini, asegura que al principio Kaputt era una novela proalemana, y que su enfoque cambió al ver que la victoria aliada era inevitable. Todo esto ha hecho que sea un autor incómodo y de difícil adscripción, y esto se nota en la atención relativamente superficial que se le ha dedicado en las historias de la literatura, que como cualquier producto cultural son también expresión de una concepción política. Pero como decía, creo que soplan vientos de cambio.

Pregunta: Malaparte comenzó a escribir Kaputt en Pestchanka (Ucrania) en agosto de 1941 y la terminó en Punta del Massullo (Capri) en septiembre de 1943. El texto está claramente marcado en tanto que memorias de guerra, por no decir que está compartimentado en secciones que son un cuento dentro de otro cuento, a la manera clásica. Hay que mantener en vilo el sentido de la hilación narrativa e imagino que, en ese sentido, la traducción te ha exigido un esfuerzo considerable.

Respuesta: Quisiera aclarar que la datación que da Malaparte en la novela no es exacta, sino un artificio más. Según uno sus biógrafos, Giordano Bruno Guerri, es probable que la redacción se prolongara hasta primavera de 1944. La traducción de Kaputt es ardua por múltiples razones, pero la discontinuidad entre capítulos no ha sido lo peor, en parte porque el autor pone mucho cuidado en que no se pierda la cohesión. Es una novela muy dispersa y a la vez muy orgánica.

Pregunta: ¿Qué planes de futuro tienes? ¿Hay algo más que vayas a publicar en Galaxia Gutenberg? ¿Acaso el mismo de Malaparte pero en catalán?

Respuesta: Yo soy traductor de trinchera, trabajo con lo que me ofrecen; Malaparte fue una iniciativa de Galaxia Gutenberg, no mía. Una feliz coincidencia. Actualmente estoy pendiente de revisar las pruebas de otra de Malaparte, La piel (que debería aparecer próximamente en Galaxia Gutenberg); también estoy traduciendo un ensayo sobre el expolio artístico nazi en Europa y preparando un artículo sobre Malaparte para un congreso. Luego espero tomarme unas vacaciones, que llevo un año y medio con la lengua fuera. Publicar a Malaparte en catalán sigue siendo una tarea pendiente. Ojalá alguien se liara la manta a la cabeza un día de éstos, porque hay traductores excelentes de italiano al catalán que harían una labor infinitamente mejor que la mía.

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5 pensamientos en “Entrevista exclusiva a David Paradela, traductor de Kaputt

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  2. “La piel” fue el más popular en Italia y España, por bueno y sobre todo por escandaloso. Por suerte se están recuperando otros libros de Malaparte, y ahora puede encontrarse también la “Técnica del golpe de estado”, que efectivamente es muy bueno, aunque yo personalmente prefiera “Kaputt” y “La piel”, por este orden.

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  4. Estoy leyendo la dos traducciones en paralelo, y desde luego se nota mucho la juventud del autor y la falta de empatía con Malaparte. La nueva traducción se ha cargado la poesía que transpira el texto de Coll, y la excesiva actualización de los términos le roba mucho encanto. La leí de adolescente y me impacto, Me compre ilusionada la nueva traducción y volví a conseguir el texto antiguo, son incomparables en cuanto a riqueza de vocabulario

    Recomiendo a quien pueda que lo lea en la version Reno o Circulo de Lectores.

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