El mito del topónimo oficial

Algunas entradas se escriben porque el hastío que provocan ciertas situaciones llama pide a gritos una catarsis. Éste es el caso.

En las televisiones españolas, tanto públicas cuanto privadas, se ha impuesto la moda de usar siempre el nombre catalán cuando se habla de cualquier lugar que esté en Cataluña. Es como si pensaran que los catalanes se van a enfadar si lo dicen en castellano (bueno, algunos sí, pero eso da igual). O como si quisieran hacerme un favor. La verdad es que podrían ahorrárselo y pensar con la cabeza, no con el culo. Si hablando en lengua española no usan el nombre malasio o inglés para decir…

“Zapatero está de visita diplomática en Singapura/Singapore

…sino que dicen…

“Zapatero está de visita diplomática en Singapur

…no veo por qué tienen que decir…

“Zapatero ha visitado Lleida

…cuando la frase correcta en lengua española es…

“Zapatero ha visitado Lérida.”

Del mismo modo que yo, cuando hablo catalán, no digo…

“He visitat Thessaloniki

…ni escribo…

“He visitat Θεσσαλονίκη

…sino…

“He visitat Tessalònica.”

Y que yo sepa, ningún griego se ofende. Eso es así porque no existen los topónimos oficiales en un sentido universal sino en una lengua específica. Hay que usar el nombre que pertenezca a la lengua en que se desarrolla el discurso, sea la que sea. Vale ya de hacer el ridículo mezclando cosas para crear falsas estructuras multiculturales que no remiten a nada.

Anuncios

28 pensamientos en “El mito del topónimo oficial

  1. Sí, hijo, sí, si cualquier persona razonable entiende eso, pero explícaselo a los snobs de uno u otro cuño. Eso sin mencionar otra tendencia actual igual de lamentable, como los que escriben Guerra de Korea o hace poco empezaron a escribir Copenhagen, cuando no es ni de coña el término danés
    Lo de Beinjing por Pekín me tiene confuso: ya no sé cómo llamar al puto perro pekinés.

  2. Y además, no hay correspondencia. En la Cataluña oficial y oficiosa se escribe Saragossa, Osca, Terol. Es decir, que, una vez logrado que los zaragozanos escriban “Lleida”…esa Cataluña impone, puertas adentro, su “Saragossa”.

  3. “hace poco empezaron a escribir Copenhagen”

    Dan más risa todavía los locutores que pronuncian “Miúnij”.

    De todas formas, es falso que no haya topónimos oficiales: por ejemplo, Mordor es Mordor en todas las lenguas, y lo mismo sucede con Getafe,

  4. Alguien tan poco sospechoso de filias o fobias ajenas a lo puramente lingüístico como José Martínez de Sousa lo dice bien claro: “Por razones históricas, los topónimos extranjeros que tienen grafía en español deben utilizarse según esta grafía” (MELE), p. e. Milán, el río Tíber.

    Otro tanto vale para el catalán: “o bé s’usa en la forma original (Ciudad Real) o bé en una forma adaptada […] que la tradició ha consagrat (Saragossa), forma que s’ha de fer servir en lloc de l’original. S’hade tenir present, però, que aquestes formes adaptades no s’improvisen […] i l’usuari no en pot inventar una catalanització si no n’hi ha cap constància documental” (Mestres et al. “Manual d’estil”).

    Si es que es de cajón. A mi se me ponen los pelos de punta cuando leo “Catalunya” en La Vanguardia, lo mismo que si leyera “España” en el Avui.

  5. Está muy bien el blog al cual nos remites. Y es flipante que te pongan un cuadro en medio de esa entrada. Supongo que el tío quería darle color porque el fondo es negro. O vete a saber…

  6. Me he liado un poco. Quiero decir que me parece que el verbo ‘llamar’ es transitivo. Sería ‘llama a gritos a una catarsis’. Digo. 😀

  7. Bueno, que el tema aburre está claro. Pero si se trata de topónimos oficiales, hay que poner lo que digan las cortes, o el equivalente en el contexto que toque. Que no, que cada cual diga lo que le dé la gana. Se entiende igual, te moleste o no. Hala, adiós.

  8. Lo dicho, es razonable. De todos modos, esto no es nada comparado con lo que ocurre en las reuniones de la Junta de escritores en andaluz. Como no hay una ortografía estandarizada, tienen que poner el nombre escrito de varios modos distintos para no ofender sensiblidades. Aún hoy, emplean tres:

    http://www.andalucia.cc/andalu/hunta/index.htm

    Qss: La “a” de los transitivos se usa cuando el objeto directo es una persona: “Quiero a Susana”, pero “Quiero un bollo”.

    No obstante, se considera válido si dicho objeto está personificado, así que creo que llevas razón.

  9. qss, el oficial London, no lo uso nunca en castellano, no soy gilipollas.

    Para ridiculeces las de ETB que tras utilizar todalavida Dinamarka pasó hace poco a Danimarka.

  10. Pues yo que estudio en la UNED en Tarrasa, tengo que escribir siempre Terrassa en las cabeceras de examen. Pero es que además la UNED es la denominación que usa en sus formularios de matrícula. Tienes razón, pero es tan difícil luchar contra corriente.

  11. Para abracadabrante lo de la TeUveTres catalana: hace un par de años revisitaron uno de los más míticos (entre los ya míticos per se) partidos europeos del Dream Team cruyffista, el 4-1 que le cascó al Dinamo de Kiev.

    Pues bien, mientras en el rótulo sobreimpreso podía leerse ese nombre, el comentarista, inmisericorde, daba la matraca con eso del “Dínamo de Kíiv”, una y otra vez, haciendo caso omiso de la “norma” que imperaba en el año 94, curiosamente ya prescrita. Y, en el colmo del paroxismo y la ontofobia, su compañero en la profusión de chorreces le corregía, muy pedagogo y sosegado: “es diu Dínamo de Keíf, amic”. Pa cagarse.

    Y así, cada día, los últimos treinta putos años.

  12. A ver, aclarando, en la ETB se dice “Dinamarca” cuando se habla en castellano, y “Danimarka” cuando se habla en euskera. Y en mi opinión es lo correcto, cada una de las dos lenguas tiene una denomicación para ese país.
    El euskera tiene sus propias formas para denominar a algunas ciudades y países que provienen, generalmente, de su uso a lo largo del tiempo (y lo mismo sucede en castellano, por cierto).
    Por eso, por ejemplo, en castellano se dice Londres y no London, y en euskera se dice Madril y no Madrid. Muy facilito de entender, ¿no?

  13. Seleucus: Pero ¿hay alguien que escriba en “andalú”? Es más, ¿existe eso?
    Según sus defensores. Entre las lindezas de la ortografía, en lugar de c o qu, se usa k en un criterio, ¡y q en el otro, como en las transcripciones del árabe!

  14. A quien pueda interesar:

    ORTOGRAFÍA E IDEOLOGÍA:
    LOS NOMBRES PROPIOS NO CASTELLANOS
    EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

    Dra. Ana M. Vigara Tauste
    Profesora Titular – Dpto. Filología Española III
    Universidad Complutense de Madrid

    http://www.ucm.es/info/especulo/numero15/ortoideo.html

    Excelente trabajo, del que os avanzo una frase de la conclusión:

    Nos guste o no, nos situemos en la posición ortográfica o ideológica que nos situemos, la lengua «vive» y nosotros, sus usuarios, estamos siempre inmersos en su proceso vital: nace, crece, se desarrolla y se transforma… La experiencia nos ha enseñado que hay cosas contra las que es inútil luchar, puertas que no pueden ponerse al campo, ideas y normas que no vale la pena imponer… Con frecuencia, el tiempo es el auténtico juez y a nosotros, individualmente, no nos queda más que testimoniar (lo que está pasando, lo que ha pasado, lo que nos parece mejor o peor…). //i>

  15. No muy eufónico pero lícito verbo:

    DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA – Vigésima segunda edición

    testimoniar.

    (De testimonio).

    1. tr. Atestiguar, o servir de testigo para algo.

    MORF. conjug. c. anunciar.

    Algún comentario sobre el contenido del texto también sería bienvenido.

Los comentarios están cerrados.