La carretera, de Cormac McCarthy

Se ha dicho mucho de este autor, y por críticos que lo conocen mejor que yo, de modo tiraré por otra dirección, no sin antes sintetizar el argumento para quien no sepa nada de la obra: padre e hijo pequeño se dirigen a la costa por una carretera interestatal de lo que antaño fueron los Estados Unidos, evitando caer en manos de los grupos de caníbales que acechan por doquier.

Ahora, punto por punto:

Primero, la he leído en la traducción catalana que me ha dejado un amigo. Está en Edicions 62. Mejorable, a mi juicio, en algunos aspectos inesperados, a menos que los mandamases oficiales del cortijo hayan cambiado por la cara el funcionamiento de los pronombres personales débiles y yo ni me haya enterado. La traducción española, por su lado, está en Mondadori.

Segundo, la considero casi una obra maestra, y con doble mérito porque ya es difícil, a estas alturas, escribir algo bueno alrededor de un tema tan recurrido como el fin apocalíptico de la humanidad.

Tercero, la figura del niño no está correctamente caracterizada porque adolece de un exceso de cobardía. A pesar de que se adivine que dicha afección terminará desapareciendo a través de la negatividad como aprendizaje vital, no me resulta creíble que el personaje tenga miedo con tanta frecuencia. Y no porque el mundo horrible donde vive no lo provoque sino porque él ya ha nacido en ese mundo. Es decir, no ha conocido la civilización. De este modo, ya está hecho a una situación espantosa que es nueva para su padre, pero no para él. Para él es el estado natural de cosas.

Cuarto, la novela me ha recordado a una película, cuyo título he olvidado, en la cual los protagonistas están en una estación orbital alrededor de la Tierra y, de pronto, ven cómo estalla una guerra nuclear. Acongojados, regresan a los Estados Unidos en un módulo de aterrizaje y lo primero que le pasa a uno de ellos es que un grupo de caníbales lo devora sin pedirle siquiera permiso. Un verdadero escándalo.

Quinto, y tal como me pasó con Soy leyenda (a la cual La carretera se parece mucho), no la veo propiamente como una obra de ciencia ficción sino de terror, incluso sobrenatural a partir del momento en que no se explica por qué toda la vida ha muerto. Como si Dios hubiera apagado la luz para siempre, hastiado de nosotros. Pone los pelos de punta. La medianoche del paraíso lleva al amanecer del infierno.

Sexto, el final, y más concretamente el último parágrafo, es brillante como pocos. Hacía tiempo que no leía algo así.

Como epílogo, una reseña negativa que me ha pasado una amiga. Que el libro haya gustado en general no significa que haya gustado a todo el mundo.

Y ahora, a esperar la película.

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9 pensamientos en “La carretera, de Cormac McCarthy

  1. Como ya te dije, a mí también me pareció la pera. El niño es como una zarigüeya: su padre lo ha enseñado a esconderse y a escapar. Probablemente no ha hablado más que con un puñado de seres humanos en toda su vida.

    Aunqeu no se explica, como tantas cosas más, parece una guerra nuclear masiva: todo lleno de cenizas, todos los bosques han ardido y no hay un ser vivo bajo un manto de nubes que provocan el invierno nuclear.

    Acojonante.

  2. La novela me gustó mucho, aunque me parece inferior a otras de McCarthy por el hecho de que soy un lector de “peripecia” y aquí se cuenta tan poquito…

    Y la peli de la que hablas, si no me equivoco, es “Defcon 4” http://www.imdb.com/title/tt0087130/ A mi se me quedó grabada a fuego desde que vi cómo, más o menos al comienzo, están fileteando la pierna de un muerto.

  3. Discrepo de la opinión general. Creo que McCarthy abusa de la idea de hacer algo diferente sobre un tema muy manido y se recrea mucho en situaciones insulsas y repetitivas (como los diálogos), narrando con aire dramático (porque eso sí, de escribir sabe un rato largo) para darle una intensidad que yo no le he encontrado y sin acabar de desarrollar nada. Y el chaval a veces era tan hierático que gustosa le hubiera dado un par de tortas.

  4. A mí la novela me ha parecido algo chorras. Así, en general. Pero ¿se puede decir algo nuevo acerca del apocalipsis? Casi que no. Sin embargo, tiene algunas imágenes poderosas. La que más me ha gustado: cuando se esconden y ven pasar al ejército de caníbales y chaperos. NO sé, ahí el tío me transmite el acojone vivo que se tiene que apoderar de ti en situación de esas. Hay otras: el encuentro con los vagabundos a la búsqueda de proteínas, lo del bebé.

    Sólo he leído ésta de Mc. Tengo pendiente Meridiano de sangre. Pero me da la impresión de que su mayor habilidad es la creación de situaciones potentes.

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