El metro, de Donato Ndongo

Hace algo más de dos años que El Cobre publicó esta novela. El autor, ecuatoguineano refugiado en España, nació en Niefang en 1950 y se ha dedicado, entre otras cosas, al periodismo y la enseñanza.

La novela roza las 500 páginas y, desde luego, no tiene un título cautivador. Quitándole tan solo el artículo ya quedaría mucho mejor y más a la altura de su contenido literario. En fin, al margen de eso, Ndongo plasma a la perfección la vida del inmigrante que ya habla español por haber nacido en una ex colonia y que decide dar el salto a la metrópoli. El título viene de la fascinación reverencial que crea el metro en ciertos inmigrantes, alucinados ante las escaleras mecánicas que los introducen bajo tierra, y temerosos de ese gusano metálico que corre por túneles a toda mecha.

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6 pensamientos en “El metro, de Donato Ndongo

  1. A mí me parece un chiste flojo. Mejor fue el de un programa que habló del plagio de Sabor a hiel de Ana Rosa Quintana, donde apareció un negro negro (en palabras de José Luis Coll).

  2. La anécdota tal y como la cuentas está algo adulterada, Oza.

    En realidad sucedió en TVE2, en un programa de Dragó, y la broma se la gastaron a Coll los de La Fiera Literaria. Que por cierto, el negro era además un escritor “negro” y se quitó la máscara (era similar a un pasamontañas color beige) porque Coll empezó a ponerse borde “¡Yo no hablo con nadie que no muestre la cara!” y tal (el enano ladraba casi). Al final el negro se destapó y Coll se rió y le dio palmaditas en la espalda, pero durante unos segundos se creó una situación bastante tensa.

  3. ¿Así fue? A mí me lo contaron, ya sabes lo que ocurre con el boca a boca. Pero sí sabía que el negro lo era tanto por color como por oficio, de ahí lo del “negro negro”.

    Debería buscar el vídeo, a ver…

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