Traducción de traducción

Vergonzoso que, a estas alturas, se continúe trabajando así tanto en español como en catalán. En el paleolítico nacional, cuando no había traductores de según qué lenguas, se tiraba de las traducciones al francés o similares. Mal menor o necesidad dadas las circunstancias, como quiera llamarse el fenómeno. Sin embargo, pone los pelos de punta que en pleno 2009 se continúe haciendo o, en el mejor de los casos, se continúen reimprimiendo dichas traducciones, como ha sucedido con Edicions 62 y la traducción que Carles Capdevila hizo de Guerra i pau del francés al catalán. ¿Traducir directamente del ruso? ¿Para qué?

Otros dos casos más o menos recientes son El cortador de cañas, mencionada ayer, y la segunda y tercera parte de la trilogía de Stieg Larsson en catalán, según me ha dicho un traductor y he leído en el blog catalán de Ricard Ripoll, profesor de literatura en la Universidad Autónoma de Barcelona. Que Larsson sea, según dicen personas de mi confianza, un buen escritor sólo lo empeora todo.

En mi opinión, dicha manera de trabajar únicamente es excusable cuando el escritor es bilingüe en las dos lenguas y sabe que la traducción es perfecta porque él mismo controla el proceso. Por ejemplo (me lo invento), en el caso de un escritor catalán que supervise la traducción de su propio libro al castellano, versión que quizá termine usando una casa noruega porque absolutamente nadie conoce a un noruego que traduzca con verdadera soltura del catalán a esa lengua, pero sí del español al noruego.

Anuncios

9 pensamientos en “Traducción de traducción

  1. Al lector (digamos que a un 90% de ellos) le importa un comino y como escoges a un traductor de una lengua mayoritaria y por tanto con abundancia de ellos, ¡te sale mucho más barato!

  2. La traducción al catalán de Larsson debe ser muy mala hasta el punto de que en la librería de mi barrio que te venden en catalán hasta los libros de Julia Navarro me recomendaron -casi obligaron- comprar los libros de la trilogía en español, así lo hice y como el señor Ripoll apunta los leí gratamente en las playas del sur donde los poetas locales dicen: “si me persiguen, me iré más al sur”. It may be true?

  3. En el blog Switch off and let’s go dejaron este comentario muy curioso:

    “Otra de suecos: a mí todavía tienen que explicarme por qué demonios los señores de Ediciones Destino han traducido los títulos de la trilogía Millenium (“Män som hatar kvinnor”, o sea “Los hombres que odiaban a las mujeres”; “Flickan som lekte med elden”, “La chica que jugaba con fuego” y “Luftslottet som sprängdes”, “El castillo en el aire que explotó”) a partir de la edición francesa, que incurre en disparates tales como convertir “Les hommes qui haïssent les femmes” en “Les hommes qui n’aimaient pas les femmes” (como si “haïr”, “odiar”, fuese lo mismo que “n’aimar”, “no amar”); “La fille qui jouait avec le feu” en “La fille qui rêvait d’un bidon d’essence et d’une allumette” (¿dónde aparecen la “allumette”, la “cerilla” y el “bidon d’essence” en el original?) y “Le château en Espagne que l’on fit sauter” en “La Reine dans le palais des courants d’air” (sin palabras me dejan esta reina, este palacio y estas corrientes de aire surgidas por arte de birlibirloque).”

  4. Se ha publicado recientemente en Mondadori una versión de Guerra y Paz traducida por Lidia Kuper con material originalmente incluido por Tolstói que los editores le hicieron quitar. ¿Alguien puede comentarla? ¿Qué edición de esta obra recomendáis?
    Muchas gracias.

Los comentarios están cerrados.