Vampiros y licántropos para parar un tren

Arrastrándome sinuosamente por ciertas librerías, descubrí Sed de amor, de una tal Kresley Cole (aviso para estudiosos y practicantes del extreme-kitsch: Planeta ha puesto un tío cachas y un lobo en la cubierta). Después de llegar a casa sangrando por los ojos, lo busqué en internet. Copio y pego la sinopsis del Caserío Me Fío, también conocido como la Casa del Libro (las negritas son mías, como decía Rocco Siffredi):

Sed de amor es el primer volumen de la serie > [¿qué coño hace este signo aquí?]. Una historia de amor muy sexy con escenas de seducción muy explícitas y de temática paranormal. [Uau, qué fuerte, ¿no?]
Es inútil luchar contra el destino. [Ah, ¿de verdad?]
Tras años de cautiverio en manos de los vampiros, Lachlain MacRieve, el jefe del clan licántropo, no puede creerse [yo tampoco] que la compañera a la que lleva siglos esperando pertenezca a la raza que más odia, la de los vampiros. Emmaline Troy viaja a Europa para tratar de resolver el misterio que envuelve la muerte de sus padres, pero un hombre-lobo furioso la reclama para sí [lo normal con la de inmigrantes que hay] y la arrastra hasta Escocia. Sin embargo, sus más oscuros deseos acaban materializándose en el sensual cuerpo de Lachlain. ¿Podrá el odio transformarse en amor?”

Cualquier persona normal iría a Escocia por whisky Laphroaig o para ver jugar al Dundee United, no por motivos vampíricos o licantrópicos. Pero al margen de eso, me pregunto dos cosas:

1. ¿Es el argumento de Underworld mera coincidencia?

2. ¿Por qué la vampira buenorra de dicha película se llama Selene (‘luna’ en griego), nombre más propio de una mujer loba? Lo digo sin segundas. Ni terceras.

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6 pensamientos en “Vampiros y licántropos para parar un tren

  1. Pues todo tiene más o menos explicación. Lo del “>” puede ser el típico error de chapu por subcontratas o packagers con las que trabajan las editoriales, conocidos también a veces a mala uva como “packagers Hacendado”. Así se explica que en comics aparezcan “alienos”, Wonder Woman pase a ser Conder Goman y en las carátulas de los dvds lleguen a aparecer incluso herramientas de los programas de edición de imagen. Vamos, que ya nadie revisa la traducción, ni la maquetación, ni nada: eso que se ahorran; y piensan, cada vez con más razón, que a la gente le da igual.

    Lo de los vampiros y licántropos es una enemistad que viene de muy antiguo, creo ya que desde los tiempos de la serie B. Después en los 90 a partir de los juegos de rol Vampiro y Werewolf se consagró ese conflicto, además de la pose romántica-chupa de cuero del vampirito adolescente moderno. De ahí nace el subproducto de Underworld y mucha de la morralla literaria que hay ahora, toda por el mismo troquel. Pero la peña tan contenta.

    Por lo que he visto en un momentito de gúguel, el tipo escribe novelacos románticos, pero se habrá adaptado a la nueva moda de la fantasía terrorífica, que dará más pasta, o intentará ocupar un nicho de mercado que nadie esperaba que existiese. Que conste que yo a esta gente la admiro mucho: tienen una capacidad de adaptación que les envidiarían las bacterias.

  2. ¡La portada es brutal! A veces sueño con visitar la casa de un lector (¿lectora?) de novelas de esas y encontrarme una estatería con doscientos o trescientos volúmenes de tíos mazas, abrazando a jamonas a la luz del ocaso…

  3. Yo diría que son más bien lectoras, pero no quiero que se me acuse de discriminador y pensador fragmentario, digo, prejuicioso. No obstante, coleccionar dichas obras implica poseer una biblioteca que ni la de Alejandría. Estos libracos son de tapa dura y suficientemente voluminosos para emparedar a alguien.

    SuperSantiEgo, Kresley Cole es una señora. Y todo indica que jamona de buen ver:

    http://kresleycole.com/

    “Hot Historical and Paranormal Romance”, toma ya. Eso es marketing y el resto tonterías.

  4. El problema con Underworld es que fue promocionada como una gran superproducción, cuando sólo se trataba de una serie B discreta que en los noventa habría salido directa a vídeo. Por eso la gente entraba al cine a ver un gran conflicto entre chupasangres y lobos y se sentía estafada con esos tiroteos a lo Matrix y esas transformaciones monstruosas cutres en la penumbra.

    Lo de los libracos de vampiros en la línea de Crepúsculo es algo que se veía venir desde la época de Anne Rice. Me sorprende que nadie explotara antes ese filón de hemofilia libidinosa y Super Pop. La portada de Sed de amor es de cagarse vivo. Es como una novelita Jazmín, madre mía.

  5. K poca imaginacion tiene la gente… lo mejor de underworld: la estetica de los licantropos, en mi vida he visto a tios mas metaleros.

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