El espectáculo del vampiro, de Richard Laymon

Sorpresón como la copa de un pino. Autor desconocido para mí y muerto en el 2001, el mismo año en que esta novela se llevó el Premio Bram Stoker. Nació en Chicago en 1947 y tuvo una larga trayectoria en la narrativa de terror.

Argumento aparentemente sencillo. Pleno verano del año 1963 en Grandville, pueblito norteamericano tranquilo y apacible donde casi todos se conocen. Los protagonistas son adolescentes salidos. Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol. Entonces se anuncia la llegada de una feria ambulante cuyo protagonista es una supuesta vampira (bellísima) en una jaula. Pero ya antes de que los feriantes se planten allí, comienzan a suceder cosas raras.

Laymon es de la cuerda de Stephen King: lo cotidiano se retuerce poco a poco, con malentendidos y sobreentendidos, hasta que el espanto se manifiesta en technicolor sangre, mas en absoluto como el lector esperaba. No se puede negar que el autor te lleva por donde quiere. Una virtud en un océano de hastío literario.

Lo único negativo es que la traducción tiene anglicismos sintácticos. Se reincide en el vicio de traducir, por ejemplo, “Can you see it?” por “¿Puedes verlo?”, cuando en español lo correcto es “¿Lo ves?”.

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5 pensamientos en “El espectáculo del vampiro, de Richard Laymon

  1. No me extrañaría nada que fuese mejor que Crepúsculo, por ejemplo.

    Por cierto que lo de las traducciones ya es alarmante, van de mal en peor. Yo me he leído la novela del sueco que escribió Déjame entrar, que también va de vampiritos, y eso no había por dónde cogerlo; hasta sospecho que no se ha realizado la traducción del sueco sino del inglés, o apoyándose en la edición inglesa para ahorrar tiempo.

    También he llegado a pensar que debería dejar de leer un libro cada vez que aparece un “tres años atrás” o un “lo hace todo el tiempo”, pero me temo que no podría leer nada editado posteriormente a 1995.

  2. Por lo que me han dicho sujetos de confianza, tanto la saga literaria de Crepúsculo como la película son basura. Tendría que leerla y verla, pero como no lo voy a hacer me abstengo de juicio.

    Parece mentira que continúen haciéndose traducciones de traducciones. Me callo otros casos. Escandalazo. Eso sí, la peli es lo mejor de vampiros desde Murnau.

  3. La peli es para no echar gota. Lo de que el vampirito dice que su familia y él se consideran vegetarianos porque sólo toman sangre de animales es buenísimo, igual que cuando argumenta que ellos, igual que los humanos que toman tofu y no carne, nunca se sienten satisfechos.

    Ah, y los vampiros no salen cuando pega el sol no porque ardan, sino porque su piel brilla como si estuviera cubierta de cristales de Swarovski.

  4. “lo cotidiano se retuerce poco a poco”. ¿A ti te parece cotidiano que un pueblo tranquilo los lleguen unos feriantes con una vampira enjaulada? ¿Dónde vives, en Bistritz? Joder, a mi pueblo cómo mucho traían la churrería y el tiro al blanco…

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