Sin flores ni coronas, de Odette Elina

Periférica ha publicado este clásico de la literatura del Holocausto: Sin flores ni coronas, título relacionado con los muertos a la intemperie o enterrados en fosas comunes. Elina (París, 1910-1991), comunista durante toda su vida (terminó legando todos sus bienes al PC francés), se enroló en la resistencia y fue a parar al campo de Auschwitz-Birkenau en 1944, de donde saldría viva y con la ocasión de escribir sus memorias.

La concepción de libro es más bien fragmentaria, con retazos de su ser aquí y allá, pedazos de vida que componen un puzle imperfecto. Un ejemplo en el pasaje intitulado “El pañuelo”:

“Desde hacía meses soñaba con tener un pañuelo.
Algo que no fuera un harapo ajado y pasado apresuradamente por el agua fría.
Gracias a mi enfermedad, pude darme ese lujo. No podía comerme mi ración de pan, así que cambié dos porciones a cambio de un gran pañuelo de batista.
Me parece un pañuelo magnífico, del color rojo pardo de las velas marinas, con un gran cuadrado verde en el centro.
Emplearé trucos de apache para conservarlo. Si consigo regresar, será el símbolo de mi tenacidad.” [Página 47, traducción de Luis Eduardo Rivera.]

El volumen contiene dibujos de Elina misma y un postfacio de Silvie Jedynek (con la colaboración de Vicente Lacoste). No tengo ni idea de quiénes son, pero hoy me da por poner todos los nombres.

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2 pensamientos en “Sin flores ni coronas, de Odette Elina

  1. El fragmento en cuestión es una pequeña obra maestra. Acusamos la falta de libros como este; que describan la vida (o la muerte).

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