Consejos para escritores, gentileza de Mamet

Ayer presenté el magistral volumen Bambi contra Godzilla, un estudio que David Mamet ha llevado a cabo acerca del cine y la industria lo que rodea. Mas como ya anuncié, el contenido trasciende el séptimo arte para penetrar de lleno en el reino de la literatura. Los consejos que se desprenden durante la lectura de este libro serán de utilidad a más de un escritor que no termine de estar convencido de lo que hace, y de por qué lo hace. Veamos:

Mamet aclara que la mayoría de cursos, masters y postgrados para aprender a escribir no sirven de nada, como por otro lado es obvio. De ahí que se pregunte en qué podría consistir un verdadero curso para guionistas y que dé dos respuestas. La primera es: “Puede, quizá, enseñar principios básicos (es decir, puede consistir en el estudio de esa rama de la filosofía llamada estética). Quien mejor enumeró estos principios básicos fue Aristóteles en su Poética (una disección de Edipo Rey [de Sófocles]), y, como es sabido, son muy pocos: unidad de tiempo, espacio y acción.” [Página 87.] La segunda me la callo, no sin avisar que es absolutamente sorprendente por sincera y ajustada a la realidad empresarial.

“Cuando la película se vuelve narrativa en lugar de dramática, cuando sustituye la imaginación del espectador, éste pierde interés.

[…]

Así, en la creación de una película, como en la narración de una historia, como en la escritura, la regla es: ‘Omite los adjetivos’.” [Página 98.] Puntualizo: siempre que puedas. El estilo de Lovecraft requiere adjetivos. Pero sólo hay un Lovecraft, y los adjetivos hay que saber ponerlos. Todo adjetivo es un arma de doble filo precisamente por su caracter accidental. Lo substancial, como su nombre indica, es el subtantivo.

[…] El verdadero escritor no debe escribir lo aceptable, sino lo que es verdad.” [Página 101.] Añado algo que ya he dicho en este blog: en el arte de verdad, lo accidental debe parecer necesario.

[…] la película es esencialmente una progresión de escenas. Para escribir una buena escena, uno debe aplicar rigurosamente y responder rigurosamente a las tres preguntas siguientes:

¿Quién quiere qué de quién?
¿Qué pasa si no lo consigue?
¿Por qué ahora?

Y nada más. […]” [Página 116.] Esas tres preguntas también pueden aplicarse a la creación literaria.

[…] contar una historia. […]

¿Cómo se hace?

Érase una vez, y de pronto un día, y justo cuando todo iba bien, y justo en el último momento, y después todos vivieron felices y comieron perdices. Y punto final.” [Página 123.] Puntualizo: si nos ceñimos a la forma aristotélica de presentación-nudo-desenlace, ésta es la estructura arquetípica subyacente a toda buena narración, sea en papel sea en celuloide: Hamlet, El Padrino, Dumbo y Las dos noches de Eva, considerada por Mamet como un paradigma de perfección cinematográfica.

Si crees que tal vez deberías cortar, corta. […] [Página 148.] La frase es tan importante que Mamet la ha puesto en cursiva. De ahí la que viene ahora: Acaba cuando más fuertes sean las risas. […] [Página 149.] Lo de la risa puede tomarse metafóricamente. Es decir, tienes que dejar al espectador, o al lector, con ganas de más: “[…] Los artistas de los clubes nocturnos sabían expresarlo: ‘Cuando estás en el escenario, estás, y, cuando has acabado, te vas’.” [Página 149.]

Si no te enteras de qué va la escena, seguramente está de más. […] [Página 150.] No compliques la cosa si va a resultar incomprensible. Corolario: […] ‘Si es necesario, sólo es necesario una vez’.” [Página 150.]

[…] ‘Si un número suficiente de personas te dice que estás muerto, túmbate’.” [Página 151.] Puntualizo: siempre que esas personas sean competentes. No luches contra todo el mundo sistemáticamente porque no tiene sentido. Si unos cuantos buenos especialistas en cualquier rama de la filología (literatura comparada, gramática, crítica, etc.) te dicen que no sirves para escribir, plantéate seriamente que no sirves. No pasa nada. No todo el mundo puede ser arquitecto, ni microbiólogo, ni matemático. Tampoco escritor.

Mañana el final del ciclo dedicado a Bambi contra Godzilla: “La teoría estética de David Mamet”.

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4 pensamientos en “Consejos para escritores, gentileza de Mamet

  1. Ya te vale ponerme este cortometraje por la mañana. Casi anula el efecto del café. Afortunadamente cuando tienes un portátil puedes ver estos horrores pseudointelectuales en el lavabo. El cine español inspira de verdad.

  2. Los consejos de Mamet me sorprenden, porque son de puro sentido común. Pero lo más sorprendente es que, siendo tan obvios, haya tantos autores que los ignoren para perpetrar sus obras. Una curiosidad: ¿dice algo Mamet sobre el problema de los finales? Porque resulta que muchas obras literarias (novela, teatro, cine) fallan porque no saben dar con el final adecuado. Es el gran problema: el final.¿Y por qué es tan difícil dar con el final justo y necesario? Bien, hay una explicación elemental, ahora no recuerdo si de Schopenhauer o de Woody Allen (tampoco hay tanta diferencia) y es: que es mucho más fácil enredar las cosas que desenredarlas.

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