Un pedigrí, de Patrick Modiano

Este pequeño volumen de 129 páginas es una autobiografía tan rara como interesante. Patrick Modiano nació en Boulogne-Billancourt en 1945, poco después de la derrota alemana. Su padre, italiano, sobrevivió a esa época criminal a pesar de sus orígenes judíos. Con su madre, una actriz belga, hablaba en holandés. No obstante, el francés terminó imponiéndose en su vida y en dicha lengua se ha consagrado como escritor. Ha ganado diversos premios literarios, como el prestigioso Goncourt de 1978 por La calle de las tiendas oscuras, novela ambientada en tiempos del horror nazi.

Un pedigrí es un libro extremadamente sorprendente. Con una brevedad modélica y una capacidad de síntesis alucinante, Modiano nos pone al corriente de sus veinte primeros años de vida. Mezcla presente de indicativo y tiempos pasados según le conviene, transmitiendo una viveza extraordinaria al texto, fluido como pocos. Conocemos a sus amistades, entendemos las dificultades por las cuales pasó y nos entretenemos con la fauna de personajes reales que pueblan la obra, demostración de que la memoria del narrador no falla. Uno de los puntos más destacables es el amargo final de la relación con su padre.

Así, a la pregunta de por qué deberíamos informarnos acerca de la infancia y juventud de este señor, sólo cabe responder: porque lo que nos cuenta no sólo es un fiel retrato de una época sino que, además, lo cuenta de modo excelente. Más que suficiente.

Publica Anagrama.

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12 pensamientos en “Un pedigrí, de Patrick Modiano

  1. Ayer por la noche leí tu cuento Éxodo -1. No pude evitar ponerme a pensar en el nombre del protagonista, John. Eres español, catalán y, si mal no recuerdo, alguna que vez mencionaste que también italiano. Eso nos da tres posibles nombres para el persónale de tu cuento: Juan, Joan y Giovanni. Pero lo llamaste John. ¿Tiene tanto peso el hecho de que sea la novela de ciencia ficción de origen norteamericano? ¿No podemos imaginar a un Juan en una nave espacial?

    Ah, el cuento está muy bien. Me gustan tus finales.

  2. Menos mal que lo has leído. La semana que viene lo quito. Lleva demasiado tiempo allí. Pondré le inicio de la novela de José Sánchez Tortosa, que ya toca.

    Bueno, en parte elegí John porque en un futuro los nombres anglosajones estarán aún más extendidos, o eso me parece. Ya abundan en España los Kevin, por mencionar sólo uno. Pero ella se llama Clara, y es alemana. Si tenemos que esperar que la tecnología de Grecia y Botswana permita la construcción de naves interplanetarias, lo llevamos crudo.

  3. Un pedigrí lo edita Anagrama, sí.
    Lo escribió Patrick Modiano, lo edita Anagrama… y lo traduje yo.
    No lo digo por mí en concreto Lo digo porque los lectores deberían ser conscientes de que buena parte de lo que leen lo leen porque existen los traductores literarios.
    Y que de que haya buenos traductores literarios depende que puedan leer realmente lo que escribió el autor del libro original o que lean algo que no tiene nada que ver porque la traducción no sea buena.
    Y exigir a las editoriales que cuiden las condiciones laborales de los traductores para que éstos puedan hacer un buen trabajo y ofrecer calidad y fidelidad a la obra original al lector.
    [Anagrama es una editorial de fiar que cumple con esas exigencias, por cierto.]

    Siempre que se me presenta la oportunidad aprovecho para decir que una editorial que no cuida las traducciones y pone los medios para que los traductores hagan bien su trabajdo desprecia a los lectores.

  4. Mira que suelo poner el nombre del traductor, pero se me pasó contigo. Sólo puedo excusarme diciendo que ahora mismo no tengo el libro en casa, pero lo recuperaré.

    Lo de los traductores literarios es cierto, así como que Anagrama está en mi categoría de “Editoriales respetables” precisamente porque tiene clase y criterio. Verás que en la barra lateral no está Planeta ni nada que tenga relación estricta con morralla literaria. Aún hay niveles.

  5. Creo que hay que felicitar a los buenos traductores ya que la traducción es un arte literario. De acuerdo que hay que conocer bien el idioma que se traduce pero lo importante es escribir bien el texto en el idioma traducido Que resulte atractivo para los lectores. Eso es lo que quieren los Editores.

    En la traducción consecutiva, el traductor/interprete tiene que exponer en el idioma correspondiente el mensaje hablado en el idioma no entendido pero además ha de transmitir un sentido -¿sentimiento?- que también exprese quien expone el mensaje.

    Tendriais que haber visto la caña que le dieron los críticos de música a los Be Gees en su rueda de prensa en Barcelona y lo felices que se fueron de esta los mismos. Por supuesto yo era la interprete!. I’m a Genlte Lady.

  6. Dos cosas para avantidisplay:
    1) si nos guiamos por lo que quieren los editores, mal vamos. Normalmente lo que quieren es $ en sus cuentas, no calidad en la edición.
    2)”el traductor/interprete tiene que exponer en el idioma correspondiente el mensaje hablado en el idioma no entendido pero además ha de transmitir un sentido -¿sentimiento?- que también exprese quien expone el mensaje”. ¿Y eso cómo se logra? ¿Le preguntas al traducido? ¿Le psicoanalizas para conocer sus intenciones profundas? ¿O te tiras a la piscina y en vez de traducir pones lo que crees que el tipo quería decir?

  7. 1)Mira chico -o máquina- eso se logra con la experiencia, si haces de interprete en un montón de ruedas de prensa y otros actos -nunca traducción simultánea- y sobretodo sin tomar apuntes llegas a coger la habilidad de traducir antes de que se enrollen demasiado y por supuesto has de conocer sus intenciones, el análisis psicológico lo haces “entre bambelinas” antes de que empiece la traducción. Pruébalo resulta divertido y a veces emocionante.

    2) Déjame creer que algunos editores quieren calidad.

    3) ¿Sabéis porque I am Legend (la película no la he visto y no sé cual es su nombre en español) está protagonizada por ese actor de color? En el libro el protagonista es rubio y de procedencia nordeuropea? Es solo curiosidad.

    Please don’r be hard!

  8. Metieron a Will Smith porque tira de taquilla a saco. Es muy mediático. Pero a pesar de lo que dicen algunos que no lo consideran un buen actor, el problema de esa película no es él sino el guión adaptado. Ya les vale.

    Cuando yo sea editor (y espero que no falte mucho), te prometo calidad.

  9. Gracias por llamarme máquina, tampoco es la primera que me sucede pero siempre se agradece…
    En cuanto a lo de conocer las intenciones…me plantea seria dudas. Decía Talleyrand que “las palabras sirven para ocultar los pensamientos de los hombres”.

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