La película El increíble hombre menguante

Nada más publicarse la novela, Jack Arnold se dio prisa en rodar El increíble hombre menguante con guión del propio Richard Matheson. La película se adapta bastante bien al texto original, aunque no consiga pasar de ser un clásico de la serie B ni provoque la misma tensión que el libro, una obra maestra del acojone. Con todo, dejó una huella indeleble en quienes la vimos cuando aún estábamos en época de teleñecos. Eso es lo que pasa cuando te avanzas a la edad adecuada para hacer algo: unos terminan de actores porno y otros montando blogs de literatura. Que yo sepa, aún no se han dado las dos circunstancias al mismo tiempo, pero de todo hay en la blogosfera del Señor.

Continúo con la peli. Lo efectos especiales están bastante bien resueltos para la época, incluida la araña que lo quiere devorar. Lo peor es, claramente, los momentos en que se superponen planos y se nota que la figura del protagonista se ha empequeñecido para que parezca un hombre en miniatura.

Correcta la interpretación de los actores. El horror de ver cómo tu vida se va por el desagüe por algo que no puedes controlar. Poco a poco, día a día, te miniaturizas en una caricatura de ti mismo que no puede ya ni acariciar a una esposa que asiste al espanto cotidiano con impotencia absoluta. Pierdes otros cinco centímetros de altura y otro kilo de peso. Otra vuelta de tuerca. ¿Y si tu propio gato intenta engullirte cuando mides siete centímetros?

El final tiene un elemento teológico añadido que no está presente en la novela. Imagino que la productora forzó a Matheson a meterlo con calzador. Se lo volvieron a hacer en la última versión de Soy leyenda, y es algo profundamente incorrecto porque crea un abismo artificial y estéticamente absurdo entre la novela y la película. No obstante, consigue transmitir bastante bien el alivio interior y el conforte de ver que la vida continúa en un ciclo inesperado, una metamorfosis vital que revela todo un universo donde antes sólo parecía haber la nada, el vacío, el no-ser.

Terminando, hay programada otra película para el 2010. No tiene buena pinta. Para echarse a temblar.

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