Acerca de El vampiro de Ropraz, de Jacques Chessex

Micronovela interesante pero fallida del suizo Jacques Chessex (Vaud, 1934). Se narran los sucesos reales de Ropraz, Carrouge y Ferlens (Suiza) hace ahora cien años: jóvenes recién inhumadas aparecían, al poco tiempo, exhumadas, violadas y mutiladas post mortem en el cementerio mismo.

Narración en presente de indicativo, algo estéticamente peligroso que no se puede mantener durante mucho tiempo (suerte que la novela es corta). Estilo muy directo y visceralmente desagradable. Pero ése no es el problema, ya que no resulta accidental a la obra sino que es su propia substancia. A mi juicio, la narración cojea por otro lado: un estilo impostado. No convence porque se ciñe a la descripción propia de un documental tan aséptico como sangriento, y dicho aire de documental, de narración periodística, no encaja. Ejemplo:

“Pues desde el 20 de febrero se diría que no hay colina, bosque ni atajo que escape al poder del monstruo. El vampiro de Ropraz está en todas partes, merodea, acecha, amenaza, acrecienta el miedo enquistado en el fondo de las granjas solitarias. […]” [página 30, traducción de Jaime Zulaika para Anagrama]

Quien, guiado por un título muy resultón, busque una narración de espanto gótico, se equivocará de libro. Quien busque otra cosa… depende. Todo es probar.

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