The Forever War, de Joe Haldeman

Pongo el título original inglés porque, como os dije ayer en esta entrada, no estoy de acuerdo con el título en español. Y además, la traducción del libro es espantosamente mala.

The Forever War es una obra cumbre de la ciencia ficción espacial, y tiene uno de los mejores inicios jamás escritos en el género:

“Tonight we’re going to show you eight silent ways to kill a man.”

La acción comienza en 1996 y de un modo que el propio autor considera anacrónico. Se vio obligado a poner esa fecha porque, como veterano de Vietnam (Haldeman nació en 1943), quería que los soldados que se alistaran en las fuerzas espaciales para luchar contra los alienígenas fueran veteranos de guerra. Éste es uno de los motivos por los cuales le rechazaron dieciocho veces la novela: porque se escribió en los setenta, y nadie quería leer una alegoría de Vietnam llevada al espacio.

El protagonista de esta historia alucinante es el soldado Mandella. Durante el entrenamiento espacial con los trajes de combate conoce a Marygay (nombre real de la esposa de Haldeman), una soldado como él. No diré nada de su relación porque forma parte de la sorpresa que se lleva el lector en las últimas páginas. Combatir contra los alienígenas, poseedores de una tecnología similar a la humana, implica efectuar saltos cólapsar (“collapsar” en inglés, de “collapsed star”) por agujeros negros, el único modo de llegar a estrellas lejanas. El precio yace en la relatividad: los soldados apenas envejecen, pero cuando regresan a la Tierra han pasado siglos. No tienen amigos, sus familias han muerto, todo ha cambiado. Incapaces de adaptarse a un mundo ajeno, vuelven a enrolarse para una guerra que cae en el olvido en la Tierra, pero que ellos viven día a día durante… mil años. La Guerra Eterna.

Haldeman refleja a la perfección el desfase mental que él mismo experimentaba cuando volvía a los Estados Unidos tras permanecer en una guerra que, para muchos, no existía. Los estadios de agonía que apunté en su día, cuando reseñé Solaris, también están presentes aquí: alejamiento, desgarro y perdición que apunta a una redención final.

The Forever War pertenece a la llamada “ciencia ficción dura”. Es decir, se presta atención a la verosimilitud científica de los hechos (cálculo de años luz en los viajes interestelares, estimación tecnológica realista del armamento que pueda existir a ciertos años vista, etc.). Nada que ver con La Guerra de las Galaxias, por supuesto. Y es que Haldeman se licenció en astronomía por la Universidad de Maryland en 1967.

Mañana publicaré la entrevista que le hice.

Anuncios

3 pensamientos en “The Forever War, de Joe Haldeman

  1. Off the record:
    Regala una lupa a tus lectores a cambio de que se den un paseo por las librerias de su ciudad y coloquen bien a la vista Viaje con Venus.

  2. Aunque “La guerra interminable” es una novela escrita de una manera científicamente plausible, creo que tiene más de ciencia ficción bélica o social que de ciencia ficción dura. Como dices, lo que Haldeman escribió una novela sobre Vietnam y sobre su experiencia personal. Y para ello se sirvió de las herramientas propias del género para dar forma a una de las mejores metáforas que ha creado la ciencia ficción estadounidense. Una grandísima novela.

Los comentarios están cerrados.