Novela hegeliana: Tolstói, Grossman, Kaddour y Vollmann

No sé si alguien ha acuñado ya la expresión “novela hegeliana”, pero por si acaso allá voy.

Las novelas hegelianas se caracterizan visualmente por su grosor: siempre pasan de las quinientas páginas. Pero eso, dentro de la necesidad debida a un largo desarrollo argumental, es accidental. Dicho de un modo menos paradójico: no son hegelianas por un número de páginas necesariamente alto sino por determinada lectura filosófica que exigen ineluctablemente.

La novela hegeliana por antonomasia es Guerra y paz, de Tolstói. En el paquete he puesto otras tres: Vida y destino, de Vasili Grossman; Waltenberg, de Hédi Kaddour; y Europa Central, de William T. Wollmann (las dos últimas, recientemente publicadas, han pasado injustamente desapercibidas). Los autores no tienen por qué ser conscientes del hegelianismo que desprenden, ya que no siempre son los más adecuados para juzgar sus propias obras. Bueno, en realidad no lo son casi nunca.

¿A qué me refiero cuando digo que son novelas hegelianas? Sostengo que el verdadero protagonista de la historia es la Historia, es decir, el Espíritu Absoluto en su despliegue por estadios sucesivos. Los protagonistas de carne y hueso son marionetas en una función totalizante. La diferencia entre novelas radica en el escenario: en Tolstói y Grossman, el movimiento abarca pocos años, pero decisivos (Guerras Napoleónicas en el primero y Segunda Guerra Mundial en el segundo); en Kaddour y Vollmann el alcance cronológico es mayor, de varias décadas en el siglo XX. No obstante, en todas hay dos constantes: el trasfondo siempre es una guerra, o más de una, y hay tantos protagonistas que la obra se considera coral. Acerca del primer punto, nada más hegeliano: las buenas noticias no son noticias. La guerra es el punto de ruptura del continuo histórico, el momento en que el Espíritu da otro salto hacia su cristalización ulterior. Continuamos cerca de Heráclito.

Para terminar, una observación que me hizo un amigo traductor unas semanas atrás: otra obra en esta categoría sería Gone with the Wind (AKA Lo que el viento se llevó), de Margaret Mitchell.

Anuncios