Año nuevo en Singapur

Ayer algunos de mis amigos o conocidos estaban atados por compromisos familiares, mientras que otros estaban de vacaciones en sus países, de modo que terminé cenando con dos colegas de trabajo que, para salir de noche, no son precisamente la alegría de la huerta. Pero less gives a stone, como digo sin que nadie me entienda.

El centro de la ciudad estaba a reventar. A las 22h, algunas zonas ya estaban cortadas por la policía, de modo que no pudimos presenciar la cuenta atrás ni los fuegos artificiales desde la bahía. Tuvimos que retirarnos a uno de los puentes del distrito financiero, en Boat Quay. Aunque la posición no era la mejor, algo pude hacer:

[Marina Bay Sands al fondo.]

Los fuegos duraron unos diez minutos, y si fueron espectaculares desde esa posición, no quiero pensar cómo se vieron desde la bahía.

[Humo tras el espectáculo; parecía que Godzilla hubiera derribado un rascacielos.]

Luego nos dirigimos a Clarke Quay para beber algo. Terminamos en el Café Iguana, donde se pueden sacar fotos de la fauna silvestre que deambula por ahí:

[Voluntaria que posó inconscientemente por el bien de este blog.]

Llegué a casa a las dos y media, a pie y compuesto. No fue una noche de excesos. Ya tenemos una edad. Para terminar, el vídeo de la cuenta atrás y el inicio del espectáculo. Pensé que la muchedumbre contaría a gritos, pero se ve que la cosa no funciona así. Los fuegos me pillaron un tanto desprevenido: